Jalil tomó una bandera de la industria y reabrió el debate por la reforma tributaria

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Raúl Jalil anunció la eliminación de Ingresos Brutos para la actividad industrial en Catamarca.
  • La medida responde a un reclamo histórico del sector manufacturero por el efecto acumulativo del impuesto.
  • La iniciativa convirtió a Catamarca en la primera provincia en avanzar con un esquema de ese alcance para la industria.
  • En Buenos Aires también se presentó una propuesta para aliviar la carga tributaria sobre las pymes industriales.
  • El Gobierno bonaerense anticipó que no impulsará cambios en el impuesto provincial.
  • El debate volvió a extenderse hacia una reforma tributaria nacional con propuestas para reemplazar Ingresos Brutos por otros esquemas impositivos.

La decisión del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, de eliminar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos para la actividad industrial volvió a poner en el centro de la escena una discusión que desde hace años atraviesa al sector manufacturero: la necesidad de reducir la carga tributaria que pesa sobre la producción. La medida, presentada como una herramienta para aliviar la presión fiscal sobre las fábricas, también reactivó el debate sobre una reforma más amplia del sistema impositivo provincial.

El anuncio fue realizado durante una reunión entre Jalil y el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada de Catamarca. Allí, el mandatario confirmó que la provincia avanzará con la eliminación del tributo para las actividades fabriles, una iniciativa que, de concretarse plenamente, convertiría a Catamarca en la primera jurisdicción en adoptar una medida de ese alcance para todo el sector industrial.

Ingresos Brutos constituye uno de los reclamos históricos de los empresarios manufactureros porque grava la facturación en cada etapa de la cadena productiva. Ese mecanismo provoca un efecto acumulativo que, según el sector, incrementa los costos a medida que el proceso de elaboración incorpora nuevas instancias hasta llegar al consumidor final.

Si bien existen provincias que eximen del impuesto a determinadas empresas alcanzadas por regímenes de promoción industrial —como San Luis, La Rioja, San Juan, Córdoba, Neuquén y la propia Catamarca—, la iniciativa anunciada por Jalil supone un alcance más amplio para la actividad fabril.

La decisión también repercutió en otras provincias con fuerte peso industrial. En Buenos Aires, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) elevó una propuesta para eliminar Ingresos Brutos a las pequeñas y medianas empresas con una facturación anual de hasta $3.200 millones.

El planteo ya fue presentado al ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa. Desde la entidad, su presidente Alejandro Gentile sostuvo que la iniciativa representa una oportunidad para demostrar un compromiso con el desarrollo industrial.

Según las estimaciones de la UIPBA, la eliminación del impuesto para ese segmento implicaría resignar aproximadamente el 1,4% de la recaudación provincial. Gentile también señaló que provincias como Córdoba y Santa Fe, donde las alícuotas son menores, registraron un menor impacto en el cierre de empresas durante el año en comparación con Buenos Aires.

Sin embargo, desde la administración de Axel Kicillof ya anticiparon que no impulsarán una modificación en ese sentido, manteniendo la continuidad del esquema vigente.

En paralelo, el debate comenzó a trasladarse al plano nacional con propuestas que buscan rediseñar por completo el sistema tributario provincial. El diputado nacional Guillermo Michel presentó un proyecto orientado a reemplazar Ingresos Brutos por un esquema de IVA Dual, inspirado en modelos implementados en otros países.

La iniciativa propone sustituir el actual impuesto provincial por un IVA con componentes diferenciados, siguiendo experiencias como las de India, Canadá y Brasil. En el caso brasileño, el sistema atraviesa un período de transición que se extenderá hasta 2033, durante el cual conviven el tributo nacional con gravámenes estaduales y municipales.

Michel argumentó que Ingresos Brutos genera distorsiones económicas porque su efecto se acumula en cada eslabón de la cadena comercial y productiva. Además, vinculó la discusión con la futura reforma tributaria que el Gobierno nacional deberá presentar antes de fin de año en el marco de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional.

No obstante, el reemplazo del impuesto enfrenta importantes obstáculos. Ingresos Brutos representa la principal fuente de recaudación propia para la mayoría de las provincias, especialmente para aquellas con menor actividad económica, donde la coparticipación federal constituye un componente central del financiamiento público.

Ese condicionamiento hace que numerosos especialistas adviertan sobre las dificultades de trasladar el esquema sin afectar los ingresos provinciales. Algunas estimaciones sostienen que, en determinados distritos, las alícuotas necesarias para compensar la pérdida de recursos resultarían muy elevadas.

Como alternativa, algunos tributaristas plantean la posibilidad de avanzar hacia un impuesto aplicado únicamente sobre la última venta al consumidor final, evitando así el efecto cascada que caracteriza al sistema actual y manteniendo abierta una discusión que vuelve a ganar protagonismo a partir de la decisión adoptada por Catamarca.

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