


- La CGT analizará el martes la continuidad del plan de lucha contra el Gobierno.
- Una de las alternativas en discusión es una nueva movilización durante octubre.
- La conducción cegetista mantiene diferencias entre sectores que buscan endurecer las protestas y dirigentes que priorizan el diálogo.
- Las tres centrales obreras evaluaron positivamente las primeras acciones conjuntas iniciadas el 22 de julio.
- La Marcha Federal Universitaria del 23 de octubre aparece como una posible instancia de movilización conjunta.
- La actividad sindical podría entrar en una tregua en noviembre por la visita del papa León XIV a la Argentina.
La CGT y las dos CTA volverán a analizar la continuidad del plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei y una de las alternativas que aparece sobre la mesa es la convocatoria a una nueva movilización durante octubre. La posibilidad será discutida el próximo martes, cuando la conducción ampliada de la central obrera se reúna en la sede de la UOCRA para definir los próximos pasos del esquema de protestas iniciado a fines de julio.
El encuentro comenzará a las 16 y tendrá como objetivo revisar las medidas desarrolladas hasta ahora y establecer una estrategia para las próximas semanas. La discusión estará atravesada por las diferencias existentes dentro de la CGT entre los sectores que pretenden profundizar las acciones contra el Gobierno y aquellos dirigentes que consideran conveniente mantener una postura más moderada y aguardar un escenario social que permita avanzar hacia una eventual medida de mayor alcance.
La conducción de la CGT, integrada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, busca sostener el equilibrio entre ambas posiciones. Por un lado, existen sectores que reclaman endurecer el plan de lucha. Por otro, la conducción evalúa que un nuevo paro general debería estar condicionado a la posibilidad de abrir una instancia de diálogo con el Gobierno sobre cuestiones vinculadas con el empleo, el endeudamiento de los hogares y la situación de los jubilados.
La CGT y las dos CTA comenzaron su esquema conjunto de protestas el 22 de julio, con el acompañamiento a la movilización de los jubilados frente al Congreso. Posteriormente, las centrales participaron de distintas acciones y evaluaron positivamente el resultado de las primeras medidas, especialmente por la capacidad de ampliar la convocatoria de las concentraciones que se realizan semanalmente.
Entre esas actividades estuvo la movilización del 20 de agosto contra el endeudamiento de las familias y las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, la participación de la CGT en otras protestas fue más limitada. La central tuvo una presencia reducida en las movilizaciones contra el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en la marcha por San Cayetano y en otras convocatorias desarrolladas durante agosto.
También hubo diferencias respecto de la modalidad de protesta. Cuando se reunió el Consejo del Salario Mínimo, la CGT rechazó una movilización frente a la Secretaría de Trabajo debido a que la reunión se realizó de manera virtual. Las dos CTA habían planteado mantener igualmente la concentración, pero finalmente priorizaron la unidad con la central cegetista y desistieron de concurrir.
La estrategia también alcanzó al sector educativo. Los gremios docentes vinculados con la CGT optaron por realizar protestas sin interrupción de clases para reclamar una actualización del salario mínimo docente, mientras que CTERA, alineada con la CTA de los Trabajadores, llevó adelante medidas de fuerza propias.
Ahora, la convocatoria a la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para el 23 de octubre, vuelve a abrir la posibilidad de una acción conjunta. Los sindicatos educativos y otras organizaciones gremiales también anunciaron jornadas de protesta y un paro de 48 horas durante septiembre, en reclamo de mayores recursos para las universidades públicas y por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La eventual participación de la CGT y las dos CTA en la movilización universitaria podría convertirse en uno de los puntos centrales de la reunión del martes. La fecha permitiría además reunir en una misma protesta a distintos sectores sindicales y sociales que mantienen reclamos contra las políticas oficiales.
Después de octubre, la actividad sindical podría entrar en una etapa de menor intensidad. La dirigencia tiene previsto mantener una tregua durante noviembre debido a la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de ese mes. Durante esa visita está prevista una reunión entre el pontífice, las centrales sindicales, empresarios y movimientos sociales.




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