Córdoba, en el centro de todas las estrategias y sin un proyecto político definido

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La carrera por la Intendencia de Córdoba continúa envuelta en interrogantes. Mientras distintos espacios políticos comienzan a mover sus piezas de cara a los próximos desafíos electorales, la ciudad todavía no aparece como el eje de un proyecto concreto capaz de ordenar las estrategias de los principales sectores.

Desde aquel acto realizado el 25 de mayo por Viva Córdoba en el Club Atenas, cuando se presentó públicamente la intención de construir una propuesta política para la ciudad, el espacio no volvió a mostrar avances significativos.

La alianza informal integrada por Javier Bee Sellares, Juan Negri y Javier Fabre tampoco dio nuevas señales respecto de cómo continuará su armado. En paralelo, Rodrigo de Loredo mantiene una posición de cautela y evita respaldar públicamente a alguno de los dirigentes que podrían competir por la conducción municipal.

Su estrategia tiene una explicación política. Dentro del radicalismo consideran que una eventual negociación con La Libertad Avanza podría ser compleja y que todavía no apareció el escenario adecuado para avanzar hacia un acuerdo.

De Loredo mantiene como objetivo principal una eventual candidatura provincial y, en ese esquema, podría esperar que el escenario electoral genere una situación en la que los libertarios necesiten negociar y estén obligados a realizar concesiones.

Desde el sector libertario, en cambio, apuestan a fortalecer su presencia territorial y exhibir acuerdos con intendentes radicales para reducir el margen de maniobra del dirigente. En ese juego, tampoco se descarta que una candidatura a la Intendencia de Córdoba pueda convertirse en una alternativa para De Loredo si su estrategia provincial no prospera.

Los libertarios todavía no muestran un plan para la ciudad

La Libertad Avanza tampoco presentó hasta ahora un proyecto específico para Córdoba capital. Su discurso se concentra principalmente en trasladar a la provincia las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.

La ciudad podría convertirse en una pieza de negociación dentro de un eventual acuerdo político, pero por el momento no ocupa un lugar central dentro del armado libertario.

El juecismo también mantiene a la capital dentro de su radar electoral, aunque sus críticas al oficialismo provincial y municipal todavía no fueron acompañadas por una propuesta integral para la ciudad ni por la presentación definitiva de un candidato.

El oficialismo también mantiene las cartas guardadas

En Hacemos Unidos por Córdoba el panorama presenta características similares. El intendente Daniel Passerini no parece tener, por ahora, el peso suficiente para definir por sí solo quién será su sucesor.

La capital sigue siendo estratégica para el proyecto político del oficialismo provincial, pero la prioridad de la estructura de gobierno está puesta en conservar el poder provincial.

Los nombres de posibles candidatos a la Intendencia son numerosos. Entre ellos aparecen Myriam Prunotto, Juan Pablo Quinteros, Miguel Siciliano, Héctor Campana, Juan Domingo Viola y Javier Pretto. Sin embargo, ninguno cuenta con un respaldo explícito del gobernador Martín Llaryora.

La ausencia de un candidato oficializado responde también a una decisión política: quienes aspiran a competir por el Palacio 6 de Julio buscan posicionarse sin forzar todavía una definición que pueda alterar el equilibrio interno.

La reciente actividad organizada por la Provincia con motivo del Día del Niño permitió observar a buena parte de esos dirigentes compartiendo escenario. La única ausencia destacada fue la de Marcelo Rodio.

Una gestión conjunta, sin candidatos en primer plano

Mientras la disputa política permanece abierta, Provincia y municipio mantienen una coordinación cada vez más visible en el territorio.

Cuando el Gobierno provincial desarrolla programas en distintos sectores de la ciudad, la Municipalidad participa con acciones complementarias. Del mismo modo, las iniciativas impulsadas desde el municipio son articuladas con las áreas provinciales que pueden aportar recursos o infraestructura.

El criterio, sin embargo, es mantener esas acciones dentro de un esquema estrictamente institucional. El objetivo es que los anuncios y las intervenciones territoriales sean asociados a la idea de una gestión conjunta y no funcionen como plataforma exclusiva para posicionar a alguno de los dirigentes que aspiran a la Intendencia.

En última instancia, buena parte de esa construcción termina vinculada con la imagen de Llaryora.

Una ciudad clave, pero sin proyecto propio

El problema que atraviesa a los distintos espacios es que ninguno parece dispuesto, por ahora, a poner en el centro de la discusión un verdadero proyecto para Córdoba capital.

La Intendencia es importante desde el punto de vista electoral, pero aparece subordinada a estrategias de mayor alcance. Para el oficialismo, la prioridad es preservar la Gobernación. Para el radicalismo, la discusión está condicionada por su relación con los libertarios y por las aspiraciones provinciales de sus principales dirigentes. Para La Libertad Avanza, la ciudad puede convertirse en una pieza dentro de una negociación más amplia.

La paradoja es que Córdoba capital continúa siendo decisiva para cualquier estrategia electoral. Su peso en el padrón obliga a todos los sectores a buscar sus votos, pero ninguno parece haber convertido todavía los problemas y necesidades de la ciudad en el punto de partida de una propuesta política.

La capital cordobesa ocupa así una posición singular: es demasiado importante para quedar afuera de cualquier armado, pero todavía no lo suficiente como para ordenar por sí misma las decisiones de los principales espacios políticos.

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