Argentina se encareció en dólares y perdió parte de su ventaja de precios frente a la región

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Argentina se encareció 1% en dólares durante mayo, por encima del aumento de 0,7% registrado en América Latina.
  • Desde noviembre de 2023, el país acumula un encarecimiento relativo de 4,5% frente al promedio regional.
  • Vivienda y servicios fue el rubro que más aumentó, con una suba relativa de 52,7% durante la gestión de Milei.
  • Comunicaciones, educación y transporte también registraron fuertes incrementos frente a los valores regionales.
  • Indumentaria, alimentos, recreación y equipamiento del hogar se abarataron en términos relativos durante el mismo período.
  • La inflación superior a la evolución del dólar oficial volvió a presionar sobre los precios argentinos medidos en moneda estadounidense.

La Argentina volvió a encarecerse en dólares durante mayo y redujo parte de la ventaja de precios que había acumulado frente al promedio de América Latina desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según datos de Fundar, los precios argentinos aumentaron 1% medidos en moneda estadounidense durante ese mes, mientras que el promedio regional avanzó 0,7%. De esta manera, el país se encareció 0,3 puntos porcentuales más que sus vecinos y acumuló un incremento relativo de 4,5% desde noviembre de 2023.

La evolución refleja una dinámica cada vez más relevante para la economía argentina: cuando los precios internos aumentan a un ritmo superior al del tipo de cambio, una parte de esa diferencia se traslada directamente a la medición en dólares. En mayo, los precios medidos en pesos subieron 2,1%, mientras que el dólar oficial avanzó 1,1%. Esa brecha provocó que los valores argentinos resultaran más elevados en moneda dura.

El cambio también marca una diferencia respecto de abril. Durante ese mes, los precios argentinos habían aumentado 3,6% en dólares, pero el promedio de América Latina había registrado una suba mayor, del 4,2%. Por esa razón, pese al fuerte incremento interno, Argentina había conseguido abaratarse 0,6 puntos porcentuales frente a la región. En mayo, la relación se invirtió.

Sin embargo, el encarecimiento no fue homogéneo entre los distintos rubros que componen el consumo de los hogares. Desde noviembre de 2023, la mayoría de las categorías relevadas logró reducir sus precios relativos frente a América Latina. Entre las principales caídas aparecen la indumentaria, con una baja de 37%; el equipamiento del hogar, con 24,4%; la recreación, con 18%; y los alimentos, con 14,7%.

La evolución de la indumentaria representa uno de los casos más marcados. El sector atravesó una fuerte caída de la producción nacional y, al mismo tiempo, enfrentó un mayor ingreso de productos importados. Esa combinación contribuyó a una corrección significativa de los precios relativos y permitió que el rubro se volviera considerablemente más barato frente al promedio latinoamericano.

Pero otros gastos siguieron un camino completamente diferente. Vivienda y servicios registraron el mayor incremento relativo durante la gestión de Milei, con un encarecimiento de 52,7% frente a América Latina. Las comunicaciones acumularon una suba relativa de 28,4%, mientras que educación aumentó 13,6% y transporte, 7,3%.

La importancia de estas variaciones no depende solamente de su magnitud, sino también del peso que tienen esos gastos dentro del presupuesto familiar. Mientras determinados consumos pueden reducirse, reemplazarse o postergarse, afrontar el costo de una vivienda, mantener los servicios de comunicación, trasladarse o financiar determinados gastos educativos ofrece un margen de ajuste mucho menor.

Ese comportamiento puede generar una presión particularmente significativa sobre los hogares de menores ingresos, que destinan una proporción mayor de sus recursos a gastos esenciales. Por eso, una baja general de determinados precios no necesariamente implica una reducción equivalente del costo de vida si los servicios y bienes que resultan más difíciles de sustituir mantienen una tendencia ascendente.

La comparación regional también muestra que Argentina todavía conserva diferencias importantes según el rubro. El país continúa siendo relativamente más barato que América Latina en alimentos, salud, educación, vivienda y servicios, además de alcohol y tabaco. Al mismo tiempo, es más caro en restaurantes, indumentaria, comunicaciones, recreación, equipamiento del hogar y transporte.

La evolución de mayo plantea así un nuevo escenario para la economía. La Argentina todavía mantiene precios competitivos en varias categorías, pero el proceso de apreciación en dólares comienza a reducir parte de esa ventaja. Si la inflación continúa superando la evolución del tipo de cambio, el encarecimiento relativo podría profundizarse durante los próximos meses y modificar nuevamente la posición del país frente a sus vecinos.

El dato adquiere especial relevancia porque la discusión sobre precios ya no se limita a la inflación medida en pesos. La evolución del tipo de cambio introduce una segunda dimensión: cuánto cuestan los bienes y servicios argentinos cuando se los compara en moneda estadounidense con los de otros países de la región. Y en esa comparación, mayo dejó una señal clara: después de varios meses de correcciones, Argentina comenzó nuevamente a perder terreno.

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