


La Selección Argentina cerró su preparación para la Copa del Mundo con una actuación convincente y una victoria que alimenta la ilusión de los hinchas. En el Jordan-Hare Stadium de Auburn, el equipo dirigido por Lionel Scaloni derrotó 3-0 a Islandia en el último amistoso antes del debut mundialista y dejó señales positivas de cara al inicio de la competencia.
Con goles de Valentín Barco, Lionel Messi y Thiago Almada, la Albiceleste mostró solidez, capacidad de reacción ante un rival físicamente exigente y una mejora ofensiva que terminó reflejándose en el marcador.
Un arranque ideal para la Albiceleste
Argentina no tardó en imponer condiciones. Apenas transcurrían siete minutos cuando Valentín Barco aprovechó una mala salida de la defensa islandesa dentro del área y sacó un potente remate de zurda que se metió junto al palo derecho del arquero.
El gol tempranero le permitió al conjunto nacional manejar los tiempos del encuentro y obligó a Islandia a adelantar sus líneas. Sin embargo, el seleccionado europeo respondió con intensidad física y complicó por momentos la circulación argentina en la mitad de la cancha.
A pesar de algunas aproximaciones peligrosas, el equipo de Scaloni logró sostener la ventaja y se fue al descanso con una diferencia mínima que no reflejaba completamente lo ocurrido en el campo de juego.
Los cambios le dieron otra dinámica al equipo
En el complemento, el entrenador argentino apostó por el ingreso de varios habituales titulares para darle rodaje al equipo que probablemente inicie el Mundial.
La Albiceleste ganó profundidad y comenzó a generar situaciones con mayor frecuencia, aunque durante algunos minutos pareció perseguida por la mala fortuna. Alexis Mac Allister y Lautaro Martínez estuvieron muy cerca de ampliar la diferencia, pero ambos se encontraron con los postes en una misma secuencia de juego.
Lejos de desesperarse, Argentina mantuvo la presión y siguió buscando el segundo gol que le permitiera cerrar definitivamente el encuentro.
Messi entró y cambió el partido
La tranquilidad llegó con el ingreso de Lionel Messi a los 24 minutos del segundo tiempo. Como suele ocurrir, el capitán necesitó apenas unos instantes para hacerse sentir.
En una de sus primeras intervenciones, filtró una asistencia precisa para Lautaro Martínez, quien fue derribado dentro del área por el arquero islandés. El árbitro no dudó y sancionó penal.
El propio Messi tomó la responsabilidad de la ejecución y, con un remate potente y preciso, estableció el 2-0 que prácticamente sentenció el resultado.
Más allá del gol, el rosarino volvió a demostrar su influencia en el juego colectivo y dejó buenas sensaciones en la antesala del máximo objetivo del año.
Almada le puso cifras definitivas a la goleada
Cuando el partido ingresaba en su tramo final, Argentina encontró espacios para explotar el contragolpe. A falta de pocos minutos para el cierre, una rápida transición ofensiva terminó con Thiago Almada definiendo con tranquilidad para marcar el 3-0 definitivo.
El tanto terminó de coronar una actuación sólida de la Selección, que mostró variantes, profundidad ofensiva y una estructura que parece llegar en buena forma al comienzo del torneo.
Ahora sí, la mira puesta en el Mundial
Con el triunfo consumado, Argentina dio por finalizada su preparación y ya piensa exclusivamente en el estreno mundialista.
El próximo martes 16 de junio, desde las 22:00, la Albiceleste hará su debut en la Copa del Mundo cuando enfrente a Argelia por la primera fecha del Grupo J.
Tras una despedida convincente y con Messi mostrando destellos de su mejor versión, el equipo de Scaloni buscará comenzar el torneo con el pie derecho y reafirmar su candidatura en la máxima cita del fútbol internacional.


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