Inflación porteña: leve desaceleración en febrero, pero con fuertes subas en servicios y alimentos

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,6% en febrero, mostrando una desaceleración respecto del 3,1% registrado en enero.
  • En el primer bimestre del año el índice acumuló un incremento del 5,7%, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,4%.
  • El rubro vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles lideró las subas con un aumento del 5,9%.
  • Dentro de alimentos, las carnes registraron el mayor incremento con una suba del 7,3% durante febrero.
  • Los servicios avanzaron un 3% en el mes, por encima del 1,9% que aumentaron los bienes.
  • La caída de los precios estacionales, especialmente en turismo y pasajes aéreos, ayudó a moderar el índice general.

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró en febrero una moderación respecto del mes anterior, aunque el ritmo de aumentos continúa siendo significativo en varios rubros clave para el bolsillo de los hogares. El índice de precios al consumidor porteño avanzó un 2,6% durante el segundo mes del año, por debajo del 3,1% que había marcado en enero, y acumuló así una suba del 5,7% en el primer bimestre.

A pesar de esta desaceleración mensual, el incremento interanual se ubicó en el 32,4%, reflejando que la dinámica inflacionaria sigue presente en la economía cotidiana. La variación estuvo impulsada principalmente por el encarecimiento de los servicios y de algunos alimentos, en especial las carnes, que registraron aumentos destacados.

Uno de los aspectos más relevantes del informe fue la diferencia en el comportamiento de bienes y servicios. Durante febrero, los servicios avanzaron un 3%, mientras que los bienes lo hicieron a un ritmo menor, con un incremento del 1,9%. Este fenómeno muestra que buena parte de la presión inflacionaria continúa concentrándose en rubros vinculados a tarifas, alquileres y prestaciones vinculadas al consumo cotidiano.

El capítulo que mayor impacto tuvo en el índice general fue el de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró una suba del 5,9%. Este incremento explicó más de un punto porcentual del aumento mensual del índice. El alza se relacionó principalmente con mayores gastos comunes en edificios y con ajustes en las tarifas residenciales de electricidad y gas por red, además de las actualizaciones en los valores de los alquileres.

El rubro alimentos y bebidas no alcohólicas también mostró un incremento significativo, con una suba promedio del 2,9%. Dentro de esta categoría, el principal impulso provino de las carnes y sus derivados, cuyos precios se dispararon un 7,3% durante el mes. En menor medida, también se observaron aumentos en productos básicos como pan y cereales, que subieron 1,9%, y en leche, lácteos y huevos, con un incremento del 1,8%.

Sin embargo, algunos productos frescos ayudaron a moderar parcialmente el impacto inflacionario. Los precios de las frutas registraron una caída del 2,1%, mientras que las verduras, tubérculos y legumbres bajaron un 1,1%, lo que permitió atenuar el aumento general dentro de la división de alimentos.

En el área de salud se registró un incremento del 3%, explicado principalmente por ajustes en las cuotas de la medicina prepaga. Este sector aportó una incidencia relevante en la variación del índice general, reflejando el peso que tienen los servicios médicos privados en la estructura de gasto de muchos hogares.

Otro rubro con incrementos fue el de restaurantes y hoteles, que subió un 1,5%. El aumento estuvo impulsado por los mayores precios de comidas y bebidas en bares, restaurantes y casas de comida. No obstante, la caída en las tarifas de alojamiento turístico contribuyó a moderar el impacto de esta categoría en el índice final.

En tanto, el sector de información y comunicación registró una suba del 2,4%, producto de ajustes en servicios de telefonía móvil y otras prestaciones de comunicaciones.

La desaceleración general del índice durante febrero se explicó, en buena medida, por la caída del 6,5% en los precios estacionales. Este descenso estuvo vinculado principalmente a la reducción en los valores de los pasajes aéreos, los alojamientos hoteleros y los paquetes turísticos, rubros que suelen registrar fuertes variaciones según la temporada.

En contraste, los precios regulados mostraron un aumento del 4,5%. Esta suba respondió a ajustes en las tarifas de electricidad y gas, incrementos en las cuotas de la medicina prepaga y modificaciones en el valor del boleto de colectivo, todos componentes que impactan directamente en el gasto mensual de los consumidores.

El panorama inflacionario en la Ciudad de Buenos Aires muestra así una leve moderación en el ritmo de aumentos, aunque con presiones persistentes en sectores clave. Servicios, tarifas y alimentos continúan marcando el pulso de los precios, mientras el comportamiento de los rubros estacionales introduce variaciones que pueden alterar el resultado mensual del índice.

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