El alimento con proteína de alta calidad que es fácil de sumar a la dieta

SALUD Y NUTRICIÓNJulia VOSCOJulia VOSCO

Hay ingredientes que viajan primero como tendencia de momento, propulsados por una buena estrategia de marketing, y después se solidifican dentro de la cultura gastronómica de una ciudad o país por la evidencia de sus beneficios nutricionales. Este es el caso del nori. Durante los últimos años dejó de ser “lo que envuelve el sushi” para colarse en menús más ambiciosos. Hoy aparece también sobre ensaladas gourmet y poke bowls, como último toque en sopas e incluso como snack al paso en láminas. Y, sin embargo, todavía se habla poco de lo que aporta más allá del “toque marino”.

El nori es un término japonés usado para referirse a distintas variedades comestibles del alga marina roja del género Pyropia (especialmente Porphyra yezoensis y Porphyra tenera). Aunque no fue cultivado de manera sistemática por humanos hasta el siglo XVII, su historia en el país nipón es antigua, con registros que lo identifican como alimento, ofrenda en santuarios e incluso como moneda desde el siglo VIII.

Originalmente, el nori se consumía en forma de pasta, hasta que se inventó el nori en lámina en Asakusa, un distrito de Tokio, alrededor de 1750. “En la cocina japonesa, coreana y china se consume desde hace siglos por su valor nutricional y practicidad”, señala Ana Cascú, médica clínica especialista en nutrición (M.N. 105261).

Beneficios

Desde lo nutricional, se lo describe como un alimento de baja carga calórica y alta densidad de nutrientes. Se diferencia de otras algas por su mayor aporte proteico y menor porcentaje de yodo, destaca Cascú. “También cuenta con cantidades significativas de hierro, vitaminas del grupo B, fibra soluble y carotenoides (precursores de la vitamina A)”, agrega la experta.

1. Fuente adicional de proteínas

100 gramos de nori seco contienen alrededor de 36 gramos de proteínas de alta calidad, ricas en aminoácidos como glicina, alanina, valina, tirosina, fenilalanina y arginina.

“Aunque no reemplaza a alimentos como legumbres, huevos o carnes, incorporar nori en el día a día puede servir para sumar una cuota extra de proteína dentro de una alimentación variada”, señala Cascú.

Por otro lado, la especialista explica que por su contenido de hierro y vitaminas del grupo B, consumir nori podría mejorar el metabolismo energético, ayudando a reducir la fatiga y contribuyendo a la producción de energía celular.

2. Apoyo intestinal

La fibra soluble y los compuestos bioactivos presentes en el nori favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal, indica la especialista en nutrición. Esta, además de mejorar los procesos digestivos, está directamente vinculada con el sistema inmunológico y otras funciones clave del organismo.

3. Efecto antioxidante y antiinflamatorio

Algunos compuestos presentes en el nori han sido asociados con efectos antioxidantes, indica Cascú. Diversos estudios de laboratorio publicados por los National Institutes of Health (NIH) investigaron la actividad antioxidante, inmunomoduladora, antihiperlipidémica y anticancerígena de compuestos abundantes en la Porphyra, como los polisacáridos y las ficobiliproteínas.

Además, algunas investigaciones sugieren que su consumo podría ayudar a disminuir la inflamación y colaborar con el control del colesterol, siempre dentro de un patrón alimentario saludable.

Consumo y recomendaciones

Caracterizado por un sabor fuerte y distintivo, el nori es comúnmente usado como envoltorio para sushi y onigiri, ya que permite levantar bolas de arroz sin que las manos queden pegajosas. También se utiliza como guarnición en sopas, platos de fideos y arroz, o en copos dentro de condimentos como el furikake.

“Aunque es popular por el sushi, puede incorporarse fácilmente a la alimentación cotidiana como snack o topping en distintos platos”, dice Cascú. Además, el tostado del nori antes de su consumo no altera de forma significativa su valor nutricional.

En cuanto a la ingesta diaria, la recomendación general es no exceder los tres gramos por día, lo que equivale aproximadamente a media o una hoja entera de nori seco, o unas dos cucharadas de nori en copos.

Un consumo moderado —de dos a tres veces por semana— es completamente seguro. Sin embargo, personas con enfermedades tiroideas deberían evitar excesos por su contenido de yodo”, advierte Cascú.

Por último, la doctora remarca que, aunque a veces se presenta como un superalimento, el nori no reemplaza a otros alimentos básicos y debe entenderse como un complemento dentro de una dieta variada, no como un “atajo nutricional”.

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