La llegada de Arduh a la Defensoría enciende alertas radicales

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

Tal como adelantó Diario Alfil esta semana, Orlando Arduh deja el Panal, en su rol de secretario de Cooperación Institucional, para aterrizar en la Defensoría del Pueblo de la Provincia, como secretario de Relaciones Institucionales. El movimiento está absolutamente confirmado, y este cambio, que en la superficie aparece como un simple reacomodamiento de funciones, ya generó roces, puertas adentro del organismo y en la Unión Cívica Radical.

En la Provincia y en el radicalismo, hay sectores que leen el desembarco como una señal de “intervención política”. No en términos formales, sino bajo la lectura del avance territorial, dentro del organismo, con la llegada de un dirigente con trayectoria partidaria activa, recorrido por la provincia, vínculo con los intendentes y con pasado radical. 

Pero el ruido molesto se escucha principalmente en la UCR. La Defensoría fue, durante años, una institución teñida de radicalismo puro. Un organismo que siempre estuvo en manos de la oposición, y que la propia UCR supo conducir como vidriera política. Ahora, con la llegada de Arduh, quien proviene del radicalismo pero que pasó a formar parte de la construcción del cordobesismo que armó Martin Llaryora, la lectura es inversa y los radicales la interpretan como la llegada del cordobesismo, a un bastión histórico de la UCR.

Para entender la tensión actual, es importante hacer memoria sobre lo que sucedió en el 2024. Ese año se produjo el recambio que terminó consolidando a Carlos Galoppo en la conducción del organismo. Galoppo, ex secretario de Comunicación de la Defensoría, fue designado defensor adjunto por el entonces titular, Mario Decara a quien se le vencía el mandato, luego de quince años ininterrumpidos en esa función:

La decisión se tomó a contrarreloj, y el argumento fue “evitar un vacío en la dirección”. En aquel momento, sectores del radicalismo daban por hecho que el deloredista Ochoa, iba a ocupar ese espacio. Finalmente no fue así. De Cara eligió a Galoppo, asegurando continuidad institucional. La transición fue prolija en lo administrativo, pero dejó ruido en la interna radical. Ahora, con la llegada de Arduh, se abre un nuevo capítulo de lo que algunos leen como parte de aquella historia. 

Como en todo movimiento interno, surgen incógnitas hasta que las piezas se acomodan. La principal incógnita está en si la llegada de Arduh fortalece la articulación institucional o si es un avance político del oficialismo provincial.

CON INFORMACION DE DIARIOALFIL.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto