Mayans apunta a la CGT y profundiza la interna sindical por la reforma laboral

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
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  • Mayans acusó a sectores de la CGT de no reaccionar ante una reforma que considera regresiva
  • El senador vinculó el debate laboral con la estabilidad social y económica del país
  • Cuestionó el tratamiento parlamentario y habló de improvisación en el proceso
  • Advirtió sobre posibles efectos financieros en el sistema previsional
  • Dirigió críticas a gobernadores que respaldaron la iniciativa
  • Evitó definir liderazgos peronistas, pero reconoció figuras centrales del espacio

El jefe del interbloque kirchnerista en el Senado, José Mayans, volvió a ubicarse en el centro del debate político tras cuestionar con dureza la reciente reforma laboral aprobada en la Cámara alta y, especialmente, el rol que —según su visión— desempeñó la dirigencia sindical. Sus declaraciones, formuladas durante una entrevista radial con Romina Manguel, pusieron el foco en lo que considera una falta de reacción de la conducción gremial frente a una ley que definió como regresiva para los trabajadores.

Para el senador formoseño, la normativa consolida un esquema que prioriza intereses patronales por sobre la protección laboral. En ese marco, sostuvo que el movimiento obrero organizado debía asumir un papel más activo ante una iniciativa que, a su entender, afecta derechos históricos. Sus críticas se dirigieron directamente a sectores de la Confederación General del Trabajo, a los que acusó de no estar “a la altura de las circunstancias” en un momento que describió como crucial para el sistema de relaciones laborales.

Mayans vinculó esta discusión con el contexto económico general, advirtiendo que el deterioro del empleo tiene efectos que trascienden lo sectorial. Según su planteo, cuando el mundo del trabajo se debilita, el impacto alcanza a la estabilidad social y política. Desde esa perspectiva, la reforma no sólo implica cambios técnicos, sino una redefinición del equilibrio entre capital y trabajo que —afirmó— merece una resistencia institucional más firme.

El legislador también cuestionó el proceso parlamentario que derivó en la sanción del proyecto. Habló de improvisación en la redacción final y de tiempos legislativos que, según su relato, dificultaron un análisis profundo. Sin embargo, sectores que siguieron el trámite sostienen que el texto fue formalmente comunicado tras la votación, lo que suma controversia a la discusión sobre la transparencia del procedimiento.

Otro eje de sus objeciones fue el impacto económico de las nuevas herramientas previstas por la ley, en particular el Fondo de Asistencia Laboral. Mayans alertó sobre un eventual desfinanciamiento del sistema previsional administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social, señalando que cualquier tensión en ese frente podría tener consecuencias de largo alcance.

En paralelo, el senador dirigió cuestionamientos a gobernadores cuyos representantes legislativos acompañaron la reforma. Entre ellos mencionó al mandatario salteño Gustavo Sáenz, a quien reprochó una supuesta contradicción entre el discurso federal y el respaldo a una ley que considera perjudicial para los trabajadores. También apareció en su análisis la referencia política al formoseño Gildo Insfrán, en el marco de las tensiones internas del peronismo.

Las declaraciones incluyeron además comparaciones históricas que generaron fuertes reacciones en distintos sectores políticos. Mayans defendió su derecho a expresarse en el ámbito parlamentario, invocando las garantías institucionales que amparan a los legisladores. El episodio volvió a poner en debate los límites del discurso político en un escenario de alta polarización.

Hacia el final, el dirigente evitó pronunciarse sobre liderazgos concretos dentro del peronismo. Reconoció, no obstante, el peso simbólico de Cristina Fernández de Kirchner y la centralidad política del gobernador bonaerense Axel Kicillof, aunque insistió en que la fortaleza del movimiento radica en su organización. En ese marco, sus críticas a la conducción sindical funcionan también como un mensaje interno sobre el rumbo opositor frente a las reformas impulsadas por el oficialismo.

La controversia abierta por sus palabras anticipa que la discusión sobre el alcance de la reforma laboral continuará tanto en el Congreso como en el plano político, con el sindicalismo en el centro de una disputa que excede lo estrictamente legislativo.

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