Carrió reaparece con duras advertencias sobre el rumbo político, la seguridad y la política exterior

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
Diseno-sin-titulo-2026-02-10T195148.233
  • Carrió descartó de forma tajante cualquier regreso a cargos públicos.
  • Cuestionó la relación personal y dependiente del Gobierno con Donald Trump.
  • Advirtió sobre el riesgo de aislamiento internacional si Trump se debilita políticamente.
  • Respaldó los reclamos salariales de la policía santafesina y criticó la política de seguridad.
  • Señaló que la clase media se empobrece por el peso de los servicios y la falta de crédito.
  • Puso en duda que la reforma laboral pueda reducir el desempleo en el contexto actual.

El regreso de Elisa Carrió al escenario televisivo volvió a sacudir el debate político argentino. Con un tono crítico y sin concesiones, la exdiputada trazó un diagnóstico severo sobre el presente del país, cuestionó decisiones centrales del Gobierno nacional y lanzó advertencias que abarcan desde la política exterior hasta la seguridad y la situación económica de la clase media. Aunque se mostró alejada de cualquier ambición electoral, sus palabras volvieron a instalarla como una voz influyente y disruptiva dentro del tablero político.

En el plano personal, Carrió fue contundente al descartar cualquier retorno a cargos públicos. Aseguró sentirse fuera de la política activa y describió como un “terror” la sola posibilidad de volver a ocupar una función institucional. Esa definición no implicó, sin embargo, un retiro del debate público. Por el contrario, su intervención estuvo cargada de opiniones fuertes sobre la orientación del Gobierno y los riesgos que, a su entender, enfrenta la Argentina.

Uno de los ejes más críticos de su análisis estuvo puesto en la política exterior. La líder de la Coalición Cívica cuestionó con dureza la relación entre el presidente Javier Milei y el exmandatario estadounidense Donald Trump. Según planteó, el vínculo actual excede la lógica diplomática tradicional y se apoya en una dependencia personal y absoluta que, a su juicio, no encuentra antecedentes ni siquiera en la década del noventa. En ese marco, describió una relación asimétrica en la que la Argentina queda relegada a un rol subordinado, con escaso margen de maniobra estratégica.

Carrió advirtió que esa apuesta casi exclusiva a una figura controversial del escenario internacional puede traer consecuencias negativas a corto y mediano plazo. En particular, alertó sobre el impacto que tendría un eventual debilitamiento político de Trump en los Estados Unidos, escenario que considera altamente probable. Desde su mirada, el electorado norteamericano muestra señales de cansancio y aislamiento, lo que podría traducirse en una derrota contundente del líder republicano en las próximas elecciones legislativas. Si eso ocurriera, sostuvo, la Argentina quedaría expuesta y aislada por haber construido su inserción internacional sobre una relación personal frágil.

En el plano interno, Carrió también puso el foco en la seguridad y respaldó los reclamos de las fuerzas policiales en Santa Fe. Consideró legítimas las protestas de los agentes y denunció los bajos salarios que perciben quienes enfrentan cotidianamente al narcotráfico. Según señaló, sueldos que rondan los 700.000 pesos resultan incompatibles con una estrategia seria de combate al crimen organizado. Para la exlegisladora, el Estado no puede pretender enfrentar a las mafias sin garantizar condiciones mínimas de dignidad económica a quienes arriesgan su vida.

Esa crítica se extendió al conjunto de las fuerzas de seguridad, tanto provinciales como federales. Carrió habló de niveles alarmantes de pobreza dentro de los cuerpos policiales y advirtió que esa precariedad no solo debilita la lucha contra el delito, sino que erosiona la base misma de la seguridad nacional. En su visión, la falta de ingresos adecuados expone al sistema a mayores riesgos y limita cualquier política de fondo contra el crimen organizado.

La situación económica fue otro de los puntos centrales de su diagnóstico. Para Carrió, el principal problema que enfrenta hoy la clase media no es únicamente la inflación, sino el peso creciente de los servicios y los costos fijos. Señaló que los ciudadanos se empobrecen porque los ingresos no acompañan el aumento de tarifas y porque el crédito prácticamente desapareció. En ese contexto, expresó dudas sobre la efectividad de la reforma laboral como herramienta para generar empleo, al considerar que las pequeñas y medianas empresas carecen de recursos para incorporar trabajadores.

Con su reaparición, Carrió volvió a poner sobre la mesa una mirada crítica y transversal sobre la Argentina actual. Alejada de la competencia electoral, pero lejos del silencio, sus advertencias reabren debates sensibles sobre el rumbo político, económico y estratégico del país.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto