Tarifas eléctricas y subsidios focalizados: los cambios que redefinen el costo de la energía

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • Se implementó un nuevo esquema tarifario en el marco del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.
  • El sistema introduce consumos base diferenciados según la temporada del año.
  • Los hogares beneficiarios del SEF acceden a una bonificación extraordinaria durante 2026.
  • Los usuarios que superen el consumo base pierden el beneficio sobre el cargo variable.
  • Clubes de barrio y organizaciones sin fines de lucro quedaron incluidos en el esquema subsidiado.
  • El nuevo modelo apunta a focalizar la asistencia y ordenar el gasto en energía.

El Gobierno dio un nuevo paso en la reconfiguración del esquema de subsidios energéticos con la entrada en vigencia de los cuadros tarifarios actualizados para el servicio eléctrico. Las modificaciones comenzaron a regir desde el 16 de enero y se inscriben en la puesta en marcha del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), una herramienta diseñada para concentrar la asistencia estatal en los hogares de menores ingresos y avanzar, de manera gradual, hacia un sistema más alineado con los costos reales del sector.

La actualización fue formalizada a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad, que establecieron los nuevos valores aplicables a usuarios residenciales y a categorías especiales, como clubes de barrio y organizaciones sin fines de lucro. La normativa dispuso que las distribuidoras deben aplicar los cuadros tarifarios a la totalidad de sus usuarios, con independencia de que cuenten o no con subsidios para afrontar el pago del servicio.

El nuevo esquema tarifario se apoya en la reforma del sistema de subsidios definida previamente por el Poder Ejecutivo, que unificó las ayudas de alcance nacional y creó el SEF como mecanismo central de asistencia. El objetivo oficial es garantizar el acceso a la energía a los sectores vulnerables, al tiempo que se ordena el gasto público y se reduce la cobertura indiscriminada de subsidios que caracterizó a etapas anteriores.

Uno de los ejes principales del régimen es la introducción de un consumo base diferenciado según la temporada del año. En los meses de mayor demanda eléctrica —enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre— el límite del consumo base se fijó en 300 kilovatios hora mensuales. En los restantes meses, el umbral se reduce a 150 kWh. La segmentación busca reflejar los patrones estacionales de consumo y promover un uso más eficiente de la energía.

A este esquema se suma una bonificación extraordinaria de hasta el 25% sobre el consumo base para los beneficiarios del SEF durante 2026. Desde el área energética explicaron que esta reducción adicional apunta a amortiguar el impacto del nuevo sistema y a brindar previsibilidad en las facturas durante el período de transición. El porcentaje de bonificación podrá ser ajustado en función de la evolución del programa y de las variables macroeconómicas.

En términos concretos, los usuarios residenciales sin subsidio enfrentan cargos fijos y variables más elevados, que se incrementan a medida que aumenta el nivel de consumo. En cambio, los hogares alcanzados por el SEF acceden a un cargo variable sensiblemente menor dentro del consumo base, aunque pierden ese beneficio si superan los límites mensuales establecidos. De este modo, el esquema introduce un incentivo explícito al ahorro energético.

Las categorías especiales también quedaron comprendidas dentro del nuevo régimen. Los clubes de barrio y las organizaciones sin fines de lucro fueron incluidos como beneficiarios del esquema de subsidios focalizados y abonarán los mismos valores que los hogares residenciales con asistencia estatal. La decisión busca proteger a entidades con fuerte anclaje social y comunitario, cuyos presupuestos suelen verse tensionados por los costos de los servicios públicos.

El ENRE detalló además los valores aplicables a los usuarios con medidores autoadministrados, con esquemas diferenciados según cuenten o no con subsidios. En estos casos, también se replica la lógica de cargos reducidos dentro del consumo base para los beneficiarios del SEF y de mayores costos para quienes quedan fuera del sistema de asistencia.

Con la implementación de los nuevos cuadros tarifarios, el sistema eléctrico avanza hacia un modelo más segmentado, en el que el nivel de ingresos y el consumo efectivo se convierten en variables centrales para determinar el monto final de la factura. El desafío para el Gobierno será sostener el equilibrio entre la reducción del gasto en subsidios, la protección de los sectores más vulnerables y la aceptación social de un proceso que implica mayores costos para una parte significativa de los usuarios.

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