El Tesoro enfrenta una prueba clave para renovar deuda en pesos y sostener el equilibrio financiero

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
pesos
  • El Tesoro buscará refinanciar vencimientos por unos $9,4 billones en una licitación decisiva.
  • La mayoría de la deuda que vence está en manos de inversores privados.
  • Se espera una oferta amplia de instrumentos, con predominio de opciones en pesos.
  • Las tasas de interés seguirían en niveles elevados para asegurar el rollover.
  • La coordinación con el Banco Central es clave para evitar un exceso de pesos.
  • El mercado continúa mostrando preferencia por instrumentos de corto plazo.

El Ministerio de Economía se prepara para atravesar una de las instancias más exigentes del calendario financiero de comienzos de año. Este miércoles, el Tesoro buscará refinanciar vencimientos de deuda en moneda local por alrededor de $9,4 billones, en una operación que marcará el cierre de un enero cargado de compromisos y bajo la atenta mirada del mercado. La mayor parte de esos vencimientos corresponde a tenedores privados, lo que agrega un componente adicional de desafío para la estrategia oficial.

Los detalles de la licitación serán comunicados este lunes por la cartera que conduce Luis Caputo. Sin embargo, entre los operadores financieros ya se descuenta que la oferta incluirá un menú amplio de instrumentos, replicando la lógica utilizada en los llamados previos. En ese esquema, se espera la presencia de letras y bonos a tasa fija, títulos ajustados por inflación, opciones a tasa variable y papeles atados a la evolución del tipo de cambio oficial. El objetivo central será ofrecer alternativas suficientes para captar la demanda y sostener un nivel elevado de refinanciamiento.

La magnitud del vencimiento no es un dato aislado. A lo largo del mes, el Ministerio de Economía ya ejecutó dos operaciones de canje de deuda vinculada al dólar por un monto cercano a los $6 billones. Si bien esas maniobras permitieron aliviar parcialmente las obligaciones inmediatas, la mayor parte de los instrumentos canjeados volverá a vencer en febrero, lo que mantiene latente la presión sobre el cronograma financiero de corto plazo.

En términos más amplios, durante enero el Tesoro debe renovar cerca de $16 billones en manos de inversores privados. Si se suman las tenencias dentro del propio sector público, el volumen total de compromisos supera los $30 billones. En la licitación de esta semana, los vencimientos que quedaron pendientes tras los canjes rondan los $9,4 billones, de los cuales aproximadamente $2,8 billones corresponderían al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, según estimaciones privadas.

El nivel de tasas de interés será otro de los factores determinantes. En el mercado se descuenta que el Gobierno convalidará rendimientos similares a los de la primera licitación del mes, cuando las letras y bonos a tasa fija ofrecieron retornos anuales en torno al 34% y 35%. Mantener tasas elevadas aparece como una condición necesaria para asegurar un alto porcentaje de rollover y evitar una liberación excesiva de pesos hacia el sistema financiero.

La necesidad de absorber liquidez se explica, en parte, por la estrategia del Banco Central, que continúa comprando divisas para fortalecer las reservas. Ese proceso implica emisión monetaria, por lo que tanto el Tesoro como la autoridad monetaria deben coordinar sus acciones para no desbordar la oferta de pesos en una economía que muestra un crecimiento moderado y una demanda de dinero apenas en recuperación.

Desde el análisis de distintas consultoras, la relativa calma cambiaria de las últimas semanas se apoya en factores estacionales. La mayor demanda de pesos típica de los primeros meses del año y la liquidación de obligaciones negociables del sector privado contribuyeron a neutralizar el impacto monetario de la compra de dólares oficiales. En ese marco, los inversores continúan privilegiando instrumentos de corto plazo, mientras el Gobierno intenta estirar vencimientos para evitar concentraciones abruptas como la que se verificó en enero.

Los antecedentes recientes juegan a favor del Ejecutivo. En las últimas licitaciones, el Tesoro logró niveles de refinanciamiento elevados, con una marcada preferencia por las letras y bonos a tasa fija. Aunque los instrumentos ajustados por inflación y los vinculados al dólar mostraron correcciones moderadas tras fuertes subas previas, el atractivo de los rendimientos en pesos sigue siendo un ancla clave para la estrategia financiera oficial.

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