


A menos de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires, Navarro se transformó en uno de los destinos favoritos para quienes buscan desconectar del ritmo frenético de la ciudad y sumergirse en la calma del campo bonaerense.
Con más de 200 años de historia, este pueblo del norte de la provincia ofrece una combinación única de paisajes rurales, tradiciones gauchas y un pasado que marcó a fuego la historia argentina.
Laguna, pulperías y fiesta gaucha: los imperdibles de Navarro
El corazón de Navarro late en su laguna natural, un verdadero oasis cuando el calor aprieta. Es el lugar elegido para refrescarse, practicar deportes náuticos o tirarse a tomar sol lejos del cemento porteño. Nadar, pescar y remar son otras actividades interesantes.
El pueblo, de poco más de 19.000 habitantes, conserva el espíritu de los pagos bonaerenses. Sus pulperías invitan a saborear empanadas, asado, locro y embutidos caseros, en un ambiente donde la tradición gauchesca se vive en cada detalle.
La Iglesia de San Lorenzo Mártir, con dos siglos de historia, se levanta en la plaza principal y es parte del recorrido guiado que permite conocer los secretos del pueblo.
Y si de fiestas se trata, la Fiesta del Buñuelo es el gran evento del año. Cada agosto, Navarro se llena de aromas dulces y alegría con esta celebración que rinde homenaje al clásico bocadillo rural, en una feria que reúne a emprendedores y familias de toda la zona.
CON INFORMACION DE TODONOTICIAS.





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