Reclaman eventos con protocolo para evitar fiestas clandestinas

ESPECTÁCULO Por Ana MARTÍNEZ
Carli Jiménez y José Palazzo criticaron duramente las nuevas restricciones nocturnas. Sostienen que son "para la hinchada" y favorecen la clandestinidad.
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Tras la marcha atrás de este lunes en bares y restaurantes, los bailes de cuarteto están cada vez más lejos de regresar. Tanto desde la Cámara de espectáculos y Afines, como de la Cámara de cuarteteros, las dos organizaciones que hoy negocian con las autoridades el regreso de la actividad, se ilusionaban con tener novedades para octubre.

Sin embargo, lejos de dar un paso adelante, este lunes se restringió la actividad nocturna en más de 40 localidades, entre ellas Córdoba Capital. Desde el sector sostienen que esta medida, en lugar de frenar los contagios, va a potenciarlos, ya que sin bares ni restaurantes abiertos bajo un protocolo que los regule, se incrementaría la ilegalidad.

Cada vez más eventos fuera de la norma

"Parece una medida realizada más para el aplauso de la hinchada que para evitar el foco de contagios que son las fiestas clandestinas", sostuvo Carli Jiménez en Noticiero Doce, quien encabezaba un proyecto junto a la Cámara de Espectáculos que permitía a los cuarteteros hacer shows en bares y restaurantes con público y hasta no más de cuatro artistas en escena.


El cantante sostuvo que hay más de 100 fiestas clandestinas por semana, en lugares no permitidos, sin salidas de emergencia ni ningún tipo de control ni protocolo. Ante la consulta sobre si tenía conocimiento de eventos de este tipo vinculados al cuarteto, dijo que "hay de todo", e incluyó fiestas electrónicas, de cuarteto, de rock y otros estilos. Hace diez días, este medio publicó un informe en el que constató la realización de al menos tres eventos con grupos conocidos del ambiente.

Muy crítico con las autoridades, afirmó que con estas medidas están permitiendo que haya cada vez más eventos ilegales: "Se bajó de un plumazo a todo un sector y se lo demoniza por uno o dos que no supieron hacer bien las cosas", expresó.  

En la misma línea se manifestó el productor José Palazzo: "El ocio clandestino va demonizando nuestra actividad, la falta de control que hay en esos lados es muy peligrosa, ante cualquier imprevisto no hay un servicio de emergencia ni nada", sostuvo. 

Los artistas, a la deriva

Desde que comenzó la cuarentena, la única manera de generar dinero con su actividad que se les permitió a los artistas es realizar eventos vía streaming pagos. Sin embargo, esto nunca fue rentable teniendo en cuenta la cantidad de gente que se necesita para poner en funcionamiento una banda, en contraposición del cansancio y la sobresaturación del público con las pantallas. 

"Se hace muy difícil, conozco colegas que tocan en fiestas clandestinas y les digo, están locos, puede pasar una desgracia, pero me dicen que no llegan a fin de mes y no tienen otra manera", explicó. "Ahí es donde tendría que estar la presencia del Gobierno para buscarle una salida a los artistas que están dejados a la buena de Dios sin solución, perspectiva, ni futuro en los próximos meses", argumentó. 


Ante esta realidad, insisten en adaptarse a la nueva normalidad en un formato de mesas y sillas que no solamente le sirva a los cuarteteros sino a todos los géneros, incluído el teatro y el stand up. Este proyecto prevee un permiso especial de traslados interprovinciales y pondría en funcionamiento la industria. 

"El que comprende el fenómeno social que se está viviendo después de siete meses de encierro sabe que la gente no se va a quedar en su casa y es utópico pensar que los bailes van a volver antes que esté la vacuna", concluyó. 

Fuente: El Doce

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