¿Adolfo Gaich a Moscú?

DEPORTES Por Omar EDEN
El delantero cordobés tendría todo acordado para dejar San Lorenzo y sumarse al CSKA Moscú. Lo rechazaron en las inferiores de River y Belgrano: ahora vale 15 millones de dólares. Conocé su historia.
ARCHI_770415

Apenas 27 partidos tuvo el fútbol argentino para disfrutar a Adolfo Gaich, que ya está armando las valijas y tiene la cabeza puesta en su nueva vida en Rusia. El CSKA Moscú pagaría 12 millones de dólares por el 80 por ciento de su pase, lo que lo convertiría en la mejor venta de San Lorenzo en los últimos 20 años.

El delantero cordobés podría sumarse a una de las ligas con mayor poderío económico del mundo, pero de menor competitividad a nivel europeo. Un perfil de comprador que será cada vez más frecuente en el mercado de pases nacional post-pandemia, donde los traspasos de jóvenes promesas aparecen como la vía más rápida para reconstruir la economía de los clubes.

Un puñado de goles en el “Ciclón” y otro tanto en su paso por las selecciones juveniles le bastaron a Gaich para ilusionar a los futboleros argentinos, que ansían sus gritos con la Selección Mayor. El “Tanque”, por su parte, se prepara para dar el salto más importante de su incipiente carrera, aquel con el que soñó desde que era un niño.

 

Adolfo Julián Gaich nació hace 21 años en Bengolea, una pequeña localidad que ronda los mil habitantes, ubicada en el departamento cordobés de Juárez Celman. Es el menor de los tres hijos de Flavia y Guillermo, sus padres, y creció con las costumbres de un chico de pueblo, criado en el seno de una familia trabajadora.

Apenas 27 partidos tuvo el fútbol argentino para disfrutar a Gaich, que ya tiene la cabeza puesta en su nueva vida en Rusia.
Era un nene travieso e inquieto, que pasaba sus tardes corriendo por las calles del barrio sin asfaltar, cazando sapos o persiguiendo a sus amigos. Sus papás descubrieron rápidamente que era inútil regalarle juguetes, porque todos tenían el mismo destino: eran revoleados a las patadas por un nene que solo pensaba en el fútbol, e improvisaba una pelota con lo que tuviera en frente.

Nunca tuvo dudas de lo que quería para su futuro. Cuando tenía apenas seis años le explicó a su mamá que tenía que llevarlo a estudiar inglés, porque cuando fuera grande iba a jugar en Europa y tenía que estar preparado para hablar el idioma. Hasta entonces, repartió su niñez entre Unión de Bengolea, Sportivo Chazón, Atenas de Ucacha y Atlético Pascanas, los clubes de la zona, donde formó desde temprano una intachable conducta deportiva.

 

Su primer gran desafío lo tuvo a los 10 años, cuando su papá lo acompañó a Buenos Aires para una prueba en River Plate. Su mamá lo despidió con un caluroso abrazo y le deseó suerte, aunque internamente rezaba para que su hijo no quedara y no tuviera que irse de la casa a tan corta edad. Adolfo no desentonó entre los chicos que corretearon por el Monumental, pero esa fue una de las tantas puertas que le cerraron.

Después de la negativa en River, recibió la misma respuesta en Lanús, Belgrano y la Fundación Lionel Messi. Le decían que era muy flaquito, que no tenía juego aéreo o le pedían el teléfono y nunca lo llamaban. Aún así, su ilusión era mucho más grande que el dolor que le provocaban los rechazos, y su perseverancia tuvo premio.

Gaich puede ser la mejor venta de San Lorenzo en los últimos 20 años.
San Lorenzo, el club de sus amores, fue el que le dio el “sí” tan esperado. Gaich se mudó a la pensión azulgrana en el 2014, cuando tenía 15 años, y comenzó su etapa en la gran ciudad. No se animaba a usar el transporte público por miedo a perderse, pero toda su timidez se esfumaba en el momento en que saltaba a la cancha.

 

Su buen rendimiento en las inferiores “cuervas” le valió su primera chance con la camiseta albiceleste. La dupla de Lionel Scaloni y Pablo Aimar lo convocó a la sub 20 en el 2018 para el Torneo de L' Alcúdia, y Gaich la descosió: firmó 3 goles en 4 partidos y gritó campeón. Un mes más tarde tuvo su debut profesional en San Lorenzo e inició su camino en primera, pero su mejor versión aparecía cada vez que representaba al país.

En Argentina no tenía tanta competencia en el puesto, y entró en una racha goleadora que parecía no tener fin. Entre sus partidos en el Sudamericano y el Mundial sub 20 hizo 6 goles en 12 fechas, y aunque se quedó con las ganas de un nuevo título, se afianzó como titular. A nivel doméstico, Jorge Almirón era el técnico del “Ciclón”, no lo tenía en cuenta y se lo quería sacar de encima, pero todo cambió radicalmente en los meses venideros.

El futbolero promedio conoció su apellido en el 2019, en los Juegos Panamericanos de Lima. El cordobés tuvo una actuación excepcional: lejos de los tiempos en los que lo rechazaban por su contextura delgada, la potencia de sus 190 centímetros lo convirtieron en una pesadilla para los defensores rivales. ¿El resultado? Argentina campeón y Gaich goleador, con 6 festejos en 5 partidos.

 

Su vida cambió de la noche a la mañana. Los hinchas de San Lorenzo le preguntaban a Juan Antonio Pizzi por qué semejante joyita tenía tan pocos minutos en su club, empezarona a pedirle fotos por la calle y su cara estaba en todos los canales. El premio más grande, aún así, se lo dio Scaloni: no conforme con haber sido el primer técnico que lo convocó a la sub 20, hizo lo mismo en la Selección Mayor y le regaló un puñado de minutos en un amistoso contra México.

Un puñado de goles en el “Ciclón” y las juveniles le bastaron para ilusionar a los argentinos, que ansían sus gritos con la Selección.
Sin tanto gol pero con igual peso en el ataque, conquistó el Preolímpico Sudamericano y reservó el boleto para los Juegos de Tokio 2020, postergados por la pandemia. Al mismo tiempo, Diego Monarriz se hizo cargo del “Ciclón”, apostó por él y recibió varios goles en forma de agradecimiento. El destino quiso que el más importante llegara contra River, donde lo habían rechazado en sus inicios, para cortar una racha de San Lorenzo de 15 años sin victorias en el Monumental.

Gaich terminó la temporada 19/20 con 5 goles en 12 partidos. Sonó en varios grandes de Europa y tenía todo arreglado para irse al Brujas de Bélgica, pero la operación se cayó a último momento. Algunas semanas más tarde el coronavirus comenzó a propagarse por el mundo y la carrera del cordobés entró en una pausa forzada.

 

El virus frenó la pelota, pero no las negociaciones. Marcelo Tinelli, presidente “azulgrana”, le puso al delantero una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. El CSKA Moscú ofreció 12 millones por el 80 por ciento de su ficha, Tinelli aceptó y los hinchas del “Ciclón” empezaron a despedirse del cordobés cuando apenas lo estaban conociendo.

¿Qué pensará Flavia, su mamá, que no quería que se fuera a River porque lo iba a tener muy lejos? Gaich, que hace un par de años no se animaba a tomar el colectivo en Buenos Aires, podría instalarse en la capital de Rusia, a 14 mil kilómetros de su pueblo natal, donde comenzó a diagramar este sueño (aunque con algunos matices).

Cuando era chico quería jugar en la Premier League, y por eso le había pedido a su mamá las clases de inglés. El salto a Europa se daría a la liga rusa, que aunque es menos importante está en franco crecimiento: harta de perderse el negocio del fútbol, la dirigencia local organizó el Mundial 2018 e invirtió dinerales en el último tiempo para poblar su campeonato de estrellas, y forjar una cultura futbolística en el país.

 

Rusia recibirá en poco tiempo al cordobés Adolfo Gaich, de 21 años, que tendría que cambiar el fernet por el vodka tras un par de temporadas en el fútbol argentino. Como carta de presentación lleva sus 8 goles en San Lorenzo y sus 13 gritos con la camiseta albiceleste, a la que espera seguir defendiendo a pesar de la distancia.

Hace un par de años no se animaba a tomar el colectivo en Buenos Aires, y ahora tendría que mudarse a la capital de Rusia.
Gaich deberá adaptarse a un nuevo idioma, cultura y fútbol, muy lejos de casa, pero se siente preparado para el desafío. Después de todo, contará con la compañía de su fiel amiga, la pelota, la que estuvo con él en cada tramo del largo y sinuoso camino que puede llevarlo de Bengolea a Moscú.

Fuente: Cadena 3

Te puede interesar