Llaryora viaja a Rosario para la cumbre del RIGI y mantiene abiertas las negociaciones políticas rumbo a 2027

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, participará este jueves en Rosario de una ronda de negocios vinculada con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), organizada por los gobiernos nacional y santafesino. El encuentro reunirá a funcionarios nacionales, una docena de gobernadores y representantes empresariales interesados en proyectos de minería, energía e infraestructura.

La presencia del mandatario cordobés volverá a ubicarlo en una instancia de diálogo con el Gobierno de Javier Milei, en un momento en el que las relaciones políticas entre ambos espacios siguen atravesadas por negociaciones económicas y definiciones electorales.

La reunión contará con la participación del jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, y tendrá como anfitrión al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.

Inversiones y reclamos para Córdoba

La ronda de negocios buscará conectar a las provincias con grandes proyectos de inversión que requieren servicios, insumos, logística y proveedores especializados. Para Córdoba, el encuentro representa una oportunidad para promover la participación de sus empresas en iniciativas que se desarrollen en distintos puntos del país.

Sin embargo, Llaryora también viene planteando la necesidad de que los beneficios de la política de inversiones alcancen a las pequeñas y medianas empresas. Durante el Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba, el gobernador reclamó herramientas específicas para las pymes, con el argumento de sostener la producción y los puestos de trabajo.

La discusión pasa por cómo integrar a las industrias regionales a los proyectos de gran escala y evitar que las oportunidades queden concentradas en un grupo reducido de sectores.

El vínculo con Santilli y las negociaciones nacionales

La participación de Llaryora también tendrá una dimensión política. El gobernador mantiene canales de diálogo con Santilli, con quien busca gestionar asuntos de interés para Córdoba ante la administración nacional.

Entre los temas que siguen bajo discusión aparecen las reglas electorales, la eventual suspensión de las elecciones primarias nacionales y la estrategia que adoptará La Libertad Avanza en la provincia de cara a 2027.

Las definiciones todavía dependen de negociaciones dentro del oficialismo nacional y de las decisiones que adopten sus principales referentes. Para el peronismo cordobés, esa incertidumbre constituye un factor importante a la hora de diseñar su calendario y su estrategia electoral.

Córdoba comienza a mirar las elecciones de 2027

Mientras participa de las negociaciones nacionales, Llaryora también intensifica su actividad territorial. El gobernador recorre municipios y localidades de la provincia con el objetivo de fortalecer la presencia del oficialismo en el interior cordobés.

La estrategia responde, en parte, a la necesidad de ampliar el respaldo territorial de Hacemos Unidos por Córdoba, especialmente después de las dificultades que el espacio enfrentó en distintas localidades durante las elecciones de 2023.

Aunque todavía no existe una fecha confirmada para los comicios provinciales, dentro del oficialismo se analiza la posibilidad de adelantar la votación respecto de las elecciones presidenciales de octubre de 2027.

La definición del calendario será determinante para organizar las candidaturas y establecer los tiempos de campaña.

La oposición todavía no define su estrategia

El escenario opositor continúa abierto y las conversaciones entre radicales y libertarios agregan incertidumbre a la competencia provincial.

Rodrigo de Loredo aparece entre los dirigentes que buscan definir su lugar en el nuevo esquema político, mientras que Gabriel Bornoroni es mencionado como una posible figura de La Libertad Avanza para disputar la Gobernación.

Por ahora, no hay una definición oficial sobre las candidaturas ni sobre un eventual acuerdo entre ambos espacios. Las negociaciones nacionales y provinciales podrían influir en la conformación de las alianzas.

Para Llaryora, conocer la estrategia de sus adversarios será clave para decidir cómo ordenar su propio espacio y en qué momento avanzar con las definiciones electorales.

El horizonte nacional del gobernador

Además de la disputa provincial, el gobernador cordobés enfrenta el desafío de posicionarse dentro del peronismo nacional. Una eventual reelección en 2027 podría ampliar su proyección política y abrirle posibilidades de participar en la discusión presidencial de 2031.

En ese marco, los contactos con distintos referentes del peronismo forman parte de una estrategia más amplia, aunque todavía falta tiempo para que se definan las alianzas y los liderazgos de la próxima contienda nacional.

El escenario político brasileño y sus posibles repercusiones regionales también forman parte del contexto que observan los dirigentes argentinos, especialmente por su impacto en las relaciones económicas y políticas entre ambos países.

Producción y empleo, otro mensaje para la agenda política

En paralelo con las negociaciones institucionales, Llaryora participó de la celebración por los 100 años de la empresa Palmar, donde María Pía Astori reclamó cuidar la producción y el empleo nacional.

El encuentro reunió también al exgobernador Juan Schiaretti y al intendente de Córdoba, Daniel Passerini, en una celebración que puso en primer plano el vínculo entre la actividad industrial y el desarrollo económico provincial.

Las declaraciones de Astori coincidieron con una de las principales preocupaciones que viene expresando el Gobierno cordobés: cómo sostener la actividad productiva y el empleo en un contexto de cambios económicos.

Con la cumbre de Rosario como próxima escala, Llaryora combinará la búsqueda de inversiones para Córdoba con las negociaciones políticas que definirán buena parte del escenario electoral de 2027. Por ahora, tanto las alianzas opositoras como el calendario provincial permanecen abiertos.

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