Basura, deuda y Uber: el Concejo de Córdoba llega a una sesión caliente con varios frentes abiertos

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

Las sesiones del Concejo Deliberante de Córdoba suelen transcurrir sin demasiados sobresaltos, entre declaraciones de interés, reconocimientos y homenajes. Sin embargo, la jornada de este jueves podría escapar a esa dinámica habitual: oficialismo y oposición llegan al recinto después de una semana atravesada por varios cruces políticos.

Uno de los episodios que más repercusión tuvo fue el operativo realizado contra un conductor de Uber, cuya detención quedó registrada en imágenes que rápidamente se viralizaron en redes sociales. En el procedimiento participaron varios inspectores municipales y la particularidad de la escena generó cuestionamientos desde distintos sectores de la oposición.

La polémica incluso trascendió el ámbito municipal. Dirigentes como Rodrigo de Loredo y Gabriel Bornoroni utilizaron el episodio para cuestionar el accionar de los inspectores y reclamar explicaciones por el procedimiento.

El oficialismo encontró luego un argumento para defender los controles. Un jubilado denunció entre lágrimas haber sido víctima del robo de su jubilación por parte de un conductor de la aplicación, un caso que fue utilizado desde el municipio para remarcar la necesidad de reforzar los controles sobre este tipo de servicios.

Pero la discusión por Uber podría quedar relegada frente a un tema de mucho mayor impacto para las cuentas municipales: la decisión del Ejecutivo de extender hasta mediados de 2028 los contratos de higiene urbana con las actuales empresas prestadoras.

Un contrato que mueve millones

La higiene urbana representa aproximadamente una quinta parte del presupuesto municipal, por lo que cualquier decisión vinculada con el servicio tiene una enorme relevancia económica y política.

La prórroga de los contratos también implica dejar en suspenso algunas de las expectativas que la propia gestión había generado alrededor de una nueva licitación destinada a mejorar la eficiencia del sistema.

La decisión vuelve a poner sobre la mesa una cuestión especialmente sensible: qué ocurrirá con los trabajadores de las empresas concesionarias cuando finalicen los contratos.

En el debate aparece una diferencia entre lo establecido por el Convenio Colectivo del SURRBAC y las condiciones contempladas en el pliego de la prestación. Mientras desde el gremio se sostiene que las indemnizaciones corresponden a las empresas, el esquema contractual plantea interrogantes respecto de una eventual responsabilidad económica del municipio.

El antecedente tampoco es menor. La ciudad ya debió afrontar en el pasado los costos derivados de la finalización de una concesión, durante una administración radical. Ahora, la pregunta que empieza a circular es quién terminará asumiendo esa carga cuando llegue el momento del próximo recambio.

La explicación del municipio

Desde el Ejecutivo justificaron la extensión de los contratos argumentando que las condiciones económicas actuales no permitirían llevar adelante una nueva licitación con garantías de éxito.

La misma explicación había sido planteada días atrás por el secretario de Administración, Sergio Lorenzatti, durante su exposición ante la Comisión de Economía del Concejo.

La presencia del funcionario había sido solicitada por los bloques opositores para conocer detalles sobre el nuevo endeudamiento municipal destinado a refinanciar compromisos adquiridos durante la anterior administración radical.

Las explicaciones oficiales fueron recibidas de manera parcial por la oposición. Si bien los concejales reconocieron que el nuevo crédito tiene como objetivo refinanciar deuda previa, también remarcaron que dos gestiones peronistas consecutivas continuaron arrastrando el mismo problema financiero.

El cuestionamiento apunta además a una situación que el peronismo mantiene como argumento recurrente desde su llegada al Palacio 6 de Julio: la continuidad de la emergencia económica y las dificultades para lograr que el municipio deje atrás definitivamente el peso de los créditos acumulados.

Todos los temas apuntan al recinto

Con este escenario, la sesión de este jueves podría convertirse en una oportunidad para que oficialismo y oposición vuelvan a cruzarse por asuntos que exceden ampliamente la agenda habitual del Concejo.

Uber, los controles municipales, la higiene urbana, los contratos de las empresas recolectoras y el endeudamiento de la ciudad conforman un menú suficientemente amplio para alimentar el debate.

La incógnita es si los concejales aprovecharán la oportunidad para llevar esas discusiones al recinto.

Porque, esta vez, material para una sesión con chispazos políticos no falta.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto