Corea del Sur remontó un partido electrizante ante República Checa y dio el primer gran paso en la Copa del Mundo

DEPORTES Omar EDEN

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La primera jornada del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026 cerró con un partido vibrante en Guadalajara, donde Corea del Sur confirmó por qué es una de las selecciones asiáticas más competitivas del torneo. Tras comenzar en desventaja, el conjunto dirigido por Jürgen Klinsmann reaccionó a tiempo, dio vuelta el marcador y derrotó 2-1 a República Checa para sumar sus primeros tres puntos en la competencia.

El triunfo le permitió a los surcoreanos compartir la cima de la zona junto a México, que horas antes había superado 2-0 a Sudáfrica en el encuentro inaugural del certamen. De esta manera, ambos seleccionados quedaron al frente del Grupo A, mientras que checos y sudafricanos quedaron obligados a recuperarse en la próxima fecha.

Corea del Sur dominó, pero no encontró el gol en la primera mitad

Desde el inicio del partido, Corea del Sur mostró una propuesta más ambiciosa. Con mayor posesión de balón y un juego dinámico por las bandas, los asiáticos lograron instalarse con frecuencia en campo rival y generaron las situaciones más peligrosas del primer tiempo.

La figura más activa fue Lee Kang-in, una de las grandes promesas del fútbol asiático, que estuvo cerca de abrir el marcador con un potente remate desde fuera del área. Sin embargo, el arquero Matej Kovár respondió con una gran atajada para mantener el cero en su arco.

A medida que avanzaron los minutos, República Checa logró equilibrar el desarrollo mediante pelotas detenidas y envíos largos hacia sus delanteros. Aunque el encuentro ganó intensidad y se volvió de ida y vuelta, ninguno de los dos equipos consiguió romper la igualdad antes del descanso.

El 0-0 parcial dejaba abierta la historia para un segundo tiempo que terminaría ofreciendo todas las emociones que habían faltado en la etapa inicial.

República Checa golpeó primero cuando peor la pasaba

Cuando Corea del Sur parecía más cerca de abrir el marcador, fue República Checa la que encontró el primer gol del encuentro.

A los 60 minutos, una acción aparentemente inofensiva terminó sorprendiendo a la defensa asiática. Vladimir Coufal ejecutó rápidamente un lateral y encontró completamente libre a Ladislav Krejčí dentro del área. El capitán checo aprovechó la desatención, ganó por arriba y conectó un cabezazo preciso que superó al arquero para establecer el 1-0.

El gol cayó como un balde de agua fría para Corea del Sur, que hasta ese momento había sido superior en varios tramos del partido.

Hwang In-beom cambió el partido con una genialidad

Lejos de desmoronarse tras el golpe, Corea del Sur reaccionó de inmediato.

Apenas ocho minutos después de quedar en desventaja, apareció uno de los hombres más importantes del mediocampo asiático. Hwang In-beom recibió un pase filtrado en profundidad, controló con calidad, dejó desairado al arquero con un amague y definió con precisión para marcar el empate.

El gol revitalizó por completo al conjunto surcoreano, que volvió a tomar el control del encuentro y comenzó a empujar a los europeos contra su propio arco.

La igualdad reflejaba mejor lo ocurrido en el campo y abría un final cargado de incertidumbre.

La remontada llegó en el momento justo

Con el envión anímico del empate, Corea del Sur fue por más.

A falta de diez minutos para el final, volvió a aparecer Hwang In-beom, esta vez en rol de asistidor. El mediocampista levantó un centro preciso al corazón del área y encontró la llegada de Oh Hyeon-gyu, que se elevó entre los defensores para conectar de cabeza y marcar el 2-1 definitivo.

La explosión de los hinchas asiáticos en las tribunas reflejó la importancia del tanto, que terminó asegurando una victoria tan trabajada como merecida.

Un triunfo que alimenta la ilusión asiática

El resultado no solo le permite a Corea del Sur comenzar el Mundial con una victoria, sino también enviar un mensaje al resto de sus rivales de grupo.

El equipo mostró personalidad para sobreponerse a la adversidad, capacidad para generar juego ofensivo y una fortaleza mental que suele ser determinante en torneos de esta magnitud.

Con México como próximo gran desafío en la lucha por el liderazgo del Grupo A, los surcoreanos dieron un paso fundamental hacia la clasificación y dejaron claro que no llegaron al Mundial 2026 únicamente para participar.

Por su parte, República Checa deberá recuperarse rápidamente si pretende mantenerse en carrera. Pese a haber estado cerca de llevarse al menos un empate, terminó pagando caro sus desconcentraciones defensivas y quedó sin margen para volver a tropezar.

La Copa del Mundo recién comienza, pero Corea del Sur ya dio una de las primeras muestras de carácter del torneo.

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