


Los New York Knicks dieron un paso gigante hacia el campeonato al derrotar por 105 a 104 a los San Antonio Spurs en un final electrizante y quedarse con el segundo juego de las Finales de la NBA 2026. Con el triunfo conseguido en el Frost Bank Center, el equipo neoyorquino tomó ventaja de 2-0 en la serie y ahora regresará a casa con la oportunidad de encaminar definitivamente la conquista del título.
El encuentro estuvo cargado de emociones y cambios de dominio. Los Spurs comenzaron mejor, impulsados por la velocidad y agresividad ofensiva de De'Aaron Fox, quien lideró un arranque que permitió a los locales tomar una ventaja importante durante el primer cuarto.
Sin embargo, los Knicks reaccionaron rápidamente y encontraron en Karl-Anthony Towns a su principal figura durante la primera mitad. El interno dominó la pintura y fue clave para que la franquicia de Nueva York revirtiera el marcador antes del descanso, llegando al entretiempo con una ventaja que le permitió manejar el desarrollo del partido.
La visita continuó imponiendo condiciones durante el tercer período y logró estirar la diferencia hasta los diez puntos, pero los Spurs no estaban dispuestos a rendirse. Con Victor Wembanyama como estandarte y el aporte de Stephon Castle, los dirigidos por San Antonio volvieron a meterse en partido y llevaron la definición a un cierre cargado de tensión.
A menos de un minuto para el final, Wembanyama apareció en un momento decisivo. El francés convirtió una bandeja, recibió falta y completó la jugada de tres puntos para devolverle la ventaja a los locales y encender al público texano.
Cuando parecía que los Spurs podían igualar la serie, apareció Jalen Brunson. El base tomó la pelota en la posesión siguiente y convirtió una canasta fundamental para establecer el empate en 104 cuando restaban apenas 30 segundos en el reloj.
El desenlace terminó siendo dramático. Con nueve segundos por jugarse, una imprecisión en la salida de San Antonio derivó en una infracción sobre Brunson. El líder de los Knicks fue a la línea y anotó uno de sus dos lanzamientos libres, suficiente para colocar el 105-104 que terminaría siendo definitivo.
Los Spurs tuvieron una última oportunidad para quedarse con la victoria, pero no lograron concretarla y vieron cómo el conjunto visitante celebraba un triunfo de enorme valor en territorio ajeno.
Con la serie ahora trasladándose a Nueva York, los Knicks llegan fortalecidos tras cumplir el objetivo de ganar fuera de casa y quedaron a apenas dos victorias de conquistar el campeonato. Del otro lado, los Spurs estarán obligados a reaccionar rápidamente si quieren evitar que la final quede prácticamente sentenciada.























