


Matías Almeyda, entrenador del Sevilla, se encuentra en el centro de la controversia tras su expulsión en el partido contra el Alavés, que terminó en empate 1-1. La situación se tornó tensa a los 16 minutos, cuando Juanlu Sánchez Velasco, jugador del Sevilla, recibió una segunda tarjeta amarilla y dejó a su equipo con un hombre menos en el Estadio Sánchez Pizjuán.
A medida que el partido avanzaba, las interacciones entre Almeyda y el árbitro Iosu Galech se intensificaron, culminando en la expulsión del técnico a cinco minutos del final. Según el informe del árbitro, Almeyda fue sancionado por protestar de manera ostensible, mostrando gestos y gritos de desaprobación. A pesar de haber sido advertido previamente, el entrenador se negó a abandonar el área técnica y mantuvo una actitud desafiante ante el árbitro, lo que provocó interrupciones en el encuentro.
El tribunal de disciplina de la RFEF ahora deberá revisar los acontecimientos, y se estima que Almeyda podría enfrentar una sanción de hasta 11 partidos. Esto significaría que, en caso de continuar en su cargo, no podría dirigir al equipo en los encuentros contra el Getafe, Real Betis, Rayo Vallecano, Barcelona, Valencia, Real Oviedo, Atlético de Madrid, Levante, Osasuna, Real Sociedad y Espanyol. La situación de Almeyda es delicada, y su futuro al frente del Sevilla también está en duda.






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