¿Se fue el diablo y vino el viejo de la bolsa?

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Argentina es un país sorprendente, en donde la institucionalidad parece ser lo de menos y la independencia de poderes siempre transita por un camino muy sinuoso y al borde del precipicio
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¿Se fue el diablo y vino el viejo de la bolsa?, Argentina es un país sorprendente, en donde la institucionalidad parece ser lo de menos y la independencia de poderes siempre transita por un camino muy sinuoso y al borde del precipicio.

Lo cierto es que Macri se reunió con el Presidente de la Corte Suprema y dicho encuentro hace  bastante ruido, sobre todo en momentos en que la Corte tiene que dar un fallo sobre los jubilados, demasiado importante para las alicaídas arcas del Estado.

Una reunión impropia, que como siempre pone en duda la real independencia de los poderes en Argentina.

Desde el aspecto legal, quizá no existan reproches, aunque tambien podrían existir excusaciones, pero desde el aspecto moral e institucional es realmente deplorable.

EL ENCUENTRO

"Fue una invitación que en su momento formulamos con el Presidente ni bien asumieron las autoridades, el primer recambio de la Corte con esta gestión presidencial. Nos parecía correcto recibirlos", aseguró Germán Garavano a los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno a las 2 y cuarto de la tarde, segundos después de despedir por la explanada de la calle Rivadavia a Carlos Rosenkrantz y Elena Highton de Nolasco.

El ministro de Justicia se refirió así al almuerzo de este martes -que se extendió poco más de una hora- junto a Mauricio Macri y Marcos Peña en el comedor presidencial, en el primer piso de la Casa Rosada, con las nuevas autoridades de la Corte Suprema, que asumieron hace un mes y medio tras la salida de Ricardo Lorenzetti de la presidencia.

Si bien Garavano subrayó que se había tratado de un "agasajo" en el marco del "relacionamiento institucional", el almuerzo estuvo atravesado incluso en la previa por una variedad de trascendidos originados por la invitación inicial del Gobierno a todos los miembros del tribunal, que al final se acotó a un encuentro a solas con Rosenkrantz y Highton de Nolasco.

"¿Por qué no vinieron el resto de los miembros de la Corte?", fue la pregunta. "Tiene que ver con esto que decía, fue un agasajo a las autoridades", machacó el ministro. "¿Cómo cayó en el Gobierno que los otros tres integrantes del tribunal hayan rechazado la invitación? ", insistió este medio.

La respuesta del funcionario se limitó a "versiones periodísticas" sin dar detalles sobre cómo impactó en la Rosada el plantón que le hicieron los jueces Lorenzetti, Carlos Maqueda y Horacio Rosatti.

Según pudo saber Infobae de fuentes judiciales, y tal como confirmó el ministro, la invitación se había girado en principio a todos los miembros de la Corte, en medio de chispazos entre la Casa Rosada y el tribunal desde la salida de Lorenzetti, y de divisiones internas entre las nuevas autoridades judiciales y el resto de los integrantes. En los pasillos del edificio de la calle Talcahuano se refieren desde hace semanas a Rosenkrantz y Highton de Nolasco como la "pareja oficialista".

El voto de la magistrada, que saboreó el arroz con mariscos junto al resto de los comensales con excepción del jefe de Gabinete y de Garavano, reacios a los frutos de mar, fue clave para la unción del nuevo presidente del tribunal. Las gestiones de Elisa Carrió y de Fabián "Pepín" Rodríguez Simón, diputado del Parlasur y uno de los más osados asesores jurídicos del jefe de Estado, fueron, en ese sentido, imprescindibles.
De hecho, en los días previos se especuló con que Rodríguez Simón y José Torello, jefe de Asesores de la Presidencia y uno de los integrantes más encumbrados de la mesa judicial que asesora a Macri, podían participar del almuerzo de este martes.

Según confiaron fuentes cercanas al Presidente, el diputado del Parlasur nunca estuvo entre los invitados. Sí en el caso de Torello, que al final optó por no mostrarse en la foto oficial. Mientras el almuerzo se llevaba a cabo, "Pepín" y Torello hacían lo propio en la oficina del jefe de Asesores, a metros del comedor presidencial.

En las horas previas, en la Corte había cierto malestar más propio de la nueva conformación del tribunal -el encuentro habría sido tema de conversación en una de las reuniones de acuerdos de los martes- que de los temas en danza, como el aumento en el presupuesto del Poder Judicial o los proyectos que empiezan a aflorar con más fuerza en relación al pago de Ganancias por parte de los funcionarios de la Justicia, que el ministro de Justicia aseguró que "probablemente" será abordado "en las sucesivas reuniones" que tendrán en el máximo tribunal junto a Peña.

Por el contrario, Garavano se mostró molesto cuando la consulta estuvo dirigida a eventuales fallos de la Corte vinculados, por ejemplo, a los haberes jubilatorios, y que tienen al Estado como litigante. "No tenemos conocimiento de que haya fallos trascendentales, el Poder Ejecutivo no tiene conocimiento sobre qué fallos va a sacar la Corte", dijo el funcionario. En las horas previas, en el Palacio de Tribunales se encargaron de recordar la acordada 7 del 2004, vinculada a las reuniones entre litigantes y los miembros de la Corte y la necesidad de convocar a todas las partes.

"No queremos aparecer en ese contexto", decían ayer en el edificio de la calle Talcahuano. "No recordamos un almuerzo de estas características", agregaban. ¿La respuesta del ministro? "Se mantenía con el ex presidente (por Lorenzetti) una relación en términos muy similares", contestó minutos después de que Rosenkrantz y Highton de Nolasco dejaran la Casa Rosada.

Con información de Infobae sobre una nota del periodista Federico Mayol
 

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