El Gobierno inauguró la ronda de diálogo con la oposición, pero tuvo que escuchar críticas

POLÍTICA 09 de mayo de 2019 Por
Rogelio Frigerio recibió por separado a los gobernadores Peppo y Bordet y al ex candidato presidencial K, Daniel Scioli
RONDA DE DIÁLOGO

Con el último de los precandidatos presidenciales convocados al acuerdo y dos mandatarios peronistas, el Gobierno arrancó las conversaciones a partir de los 10 puntos planteados en la carta firmada por Mauricio Macri. Daniel Scioli, Gustavo Bordet y Domingo Peppo pasaron por la Casa Rosada y con las presencias en sí mismas sentaron postura, más allá de que expusieron sus diferencias con el texto promovido por el Presidente.

“Hubiese preferido equivocarme, ahora estamos en esta situación y hay que poner el hombro”. El rival de Macri derrotado en el balotaje de 2015 hizo referencia al debate presidencial de aquel año y a la vez lanzó una de las frases que buscaba el Gobierno. Salía del despacho de Rogelio Frigerio, el ministro del Interior que se puso al frente de los encuentros en esta etapa. El ex gobernador bonaerense había entrado con una carpeta, con un documento de seis páginas con el membrete de Diputados y contenido crítico que luego resumió ante los peronistas en el Patio de las Palmeras.

“Que la política económica sea definida por los argentinos y no por los organismos multilaterales de crédito, lo que permitirá recuperar el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones; que las tarifas públicas sean accesibles para el bolsillo de los argentinos; un recorte y simplificación impositiva, y la implementación de una economía basada en la producción y el desarrollo nacional y no en el ajuste”, fueron algunos de los planteos de Scioli al texto oficial.

Sobre otros puntos en los que se mostró de acuerdo, como lograr y mantener el equilibrio fiscal, advirtió que la discusión será sobre la manera de conseguirlo. “Hay que replantear el sistema financiero, incentivar el consumo y la inversión productiva”, marcó así otras diferencias con la administración de Macri. La distancia de Cristina Kirchner ya la había tomado con su sola presencia en la Casa Rosada y algunas palabras: “Estuve en la asunción del Presidente y en el traspaso de Vidal. Yo soy un opositor constructivo”. También evitó responder si irá este jueves a su reaparición política, en la presentación del libro Sinceramente: no lo hizo “por respeto al lugar donde estamos”, dijo.

La convocatoria al diálogo con referentes de la oposición, mandatarios provinciales, sindicatos, entidades empresarias y la Iglesia funcionó al Gobierno para recuperar iniciativa y marcar agenda en medio de la crisis económica en el inicio de la etapa decisiva de la campaña electoral. La iniciativa a su vez orientada a apaciguar la incertidumbre cambiaria tiende a recortar a Cristina en una posición enfrentada al macrismo y acaso también separada del resto del peronismo. Macri se involucró en la convocatoria con llamados y la firma de la carta. Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto se mostraron predispuestos, Roberto Lavagna y Sergio Massa reaccionaron con críticas y presentaron sus propuestas. En cualquier caso en la Casa Rosada lucieron satisfechos porque, según interpretaron, aun con sus diferencias se metieron en la discusión. Cristina Kirchner hará su movimiento este jueves, en la Feria del Libro.

“Llegar a acuerdos básicos mínimos, indispensables para la Argentina, sobre todo en un momento difícil como este, es responsabilidad de los dirigentes”, aseguró Frigerio en medio de las reuniones de este miércoles. Macri se mantuvo al margen y exhibió un nuevo respaldo de Donald Trump. Peppo llegó al mediodía con el pedido de agregar la revisión de las subas de tarifas y congelar despidos. También gestionó un Aporte del Tesoro Nacional para asistir a víctimas de las inundaciones en su provincia.

Al rato pasó Bordet. El entrerriano consideró “insuficientes” los 10 puntos y adelantó que iniciará conversaciones con sus pares para explorar un acuerdo en conjunto. Entre los ítems que buscará sumar estará la defensa de las economías regionales y la reducción de tasas para posibilitar la inversión. “Hay cosas que son muy obvias y siempre hemos estado de acuerdo”, mencionó el equilibrio fiscal y la “transparencia” de las cuentas públicas como ejemplos. También advirtió por el punto sobre el sistema previsional: ”Tenemos que ver el fino, no queremos generar más perjuicios a los jubilados”.

 

 

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Martín Bravo

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