El candidato a vice de Guillermo Moreno fue espía del Ejército durante la dictadura

POLÍTICA Por
El empresario farmacéutico Pablo Marón Challú, funcionario de Duhalde y asesor de Scioli, figura en la lista de personal civil de inteligencia difundida por Nilda Garré.
GUILLERMO MORENO

Primero fue la cadena de pancherías Tío Tola, que abrió en 2016 con César Milani, el ex jefe del Ejército ahora detenido por delitos de lesa humanidad. Y ahora emerge otro vínculo de Guillermo Moreno con la dictadura militar: su candidato a vicepresidente de la Nación, el empresario farmacéutico Pablo Maron Challú, fue uno de los espías civiles que también trabajaban para el Ejército entre 1976 y 1983.

Con el número 1.038, Challú aparece en la lista de Personal Civil de Inteligencia que revistó durante el gobierno de facto, confeccionada en 2010 por la entonces ministra de Defensa Nilda Garré y desclasificada a través del decreto 4/2010 por Cristina Kirchner.

Aquella nómina, integrada por 4.867 espías que trabajaron como "buches", recolectores de datos e informantes en organizaciones sindicales, estudiantiles, clubes, iglesias y empresas, también incluía por ejemplo al eterno secretario general de la Uocra, el gremio de la construcción, Gerardo Martínez.

No hay información ni existen acusaciones de ningún tipo contra Challú por su desempeño como "asesor" de la estructura de espionaje militar en los años de plomo.

Tras el regreso de la democracia, y ya como licenciado en Economía, ejerció la docencia en varias universidades, entre ellas la Católica. También comenzó a militar en política, a través de la naciente Unión de Centro Democrático (UCeDé) que dirigía Alvaro Alsogaray.

En los primeros tiempos del gobierno de Carlos Menem, Challú ocupó la secretaría de Comercio, la misma silla en la que una década más tarde se sentaría su ahora compañero de fórmula presidencial.

Sin embargo, sus afiatados vínculos con referentes de la Pastoral Social de la Iglesia fueron destiñendo aquella camiseta liberal y acercándolo al justicialismo, movimiento al que ingresó por la puerta que le abrieron los sindicatos ortodoxos agrupados en las 62 Organizaciones.

El 7 de marzo de 2002, juró ante el presidente Eduardo Duhalde como secretario de Defensa de la Competencia, la Desregulación y Defensa del Consumidor de ministerio de la Producción, designado con el decreto 436 de 2002.

Pocos años después, el 1 de enero de 2009, el decreto provincial 342 designó a Pablo Maron Challú como asesor de gabinete del gobernador bonaerense Daniel Scioli.

Challú también hizo carrera en el mundo de las corporaciones empresarias; llegó al Comité Ejecutivo de la UIA por su cargo de director ejecutivo de Cilfa, la cámara que agrupa a los laboratorios farmacéuticos nacionales, de los que fue un activo lobbista. Actualmente, es presidente del Consejo de Empresarios Nacionales.

En noviembre del año pasado, antes de que se conociera su candidatura, le preguntaron a Challú en una entrevista periodística si tenía ambiciones políticas. "Estoy actuando como candidato a vicepresidente de la Nación con Guillermo Moreno, en una fórmula para el PJ", anticipó. "Mi ambición máxima es generar un debate doctrinario dentro del peronismo, al que veo con muchas posibilidades de ser elegido gobierno el año que viene, para que no se haga más de lo mismo y se vuelva a incurrir en los mismos errores que se incurrieron en el pasado", analizó.

 

 

 

Con información de www.clarin.com

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