Atentado contra Cristina Kirchner, entre las fallas de la custodia y políticos que no colaboraron con la paz social

POLÍTICA 03 de septiembre de 2022 Por Nuria Am*
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Lo que sucedió en la noche del jueves no tiene precedentes en la historia de la democracia argentina. Un hombre que gatilla a 10 cm de la cara de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner. En un lugar que insólitamente se transformó en el debate de la política argentina durante los últimos 10 días. 

La Policía Federal asignada a la custodia de Cristina, protagonizando una cadena de errores gravísimos. Y la única foto que vale de la noche: una dirigencia política absolutamente polarizada, que no logra ponerse de acuerdo ni para llevar adelante una sesión, que se une ahora para expresar solidaridad ante un hecho lamentable. Piden paz social, pero durante una semana se encargaron de instigar a todo lo contrario. Y ahora, feriado… ¿para qué?

¿Quién podía imaginar que con la custodia duplicada para Cristina Kirchner un hombre pudiera frente a la mirada de una multitud (cámaras de televisión inclusive) llegar tan cerca de la vicepresidenta y poner un arma a 10 centímetros de su cara? 

¿Quién podría imaginar que la crispación que se gestó durante todos estos días frente a las puertas de la casa de Cristina pudiera derivar en uno de los hechos institucionalmente más graves de la historia política de nuestro país?

El atentado contra Cristina Kirchner: el juego de las responsabilidades

¿Qué responsabilidad tiene toda la dirigencia política en la imagen que dejó perplejos a los 47 millones de argentinos?

Como una pregunta casi premonitoria Máximo Kirchner había dicho durante la mañana que en Juntos por el Cambio estaba viendo quien "mataba al primer peronista". 

¿Cuánto sumó la tensión que durante todos estos días se fue generando en los alrededores de una esquina de La Recoleta para llevar la situación a una imagen tan extrema?

Las vallas sí, las vallas no, la policía de la Ciudad si, la justicia que dijo que no, la política que dijo que sí… ¿Esa concentración de gente alimentada por la propia vicepresidenta podría haberse desactivado antes? Y si eso hubiese sucedido ¿lo de esta noche se habría evitado? Contrafáctico a esta hora, claro.

Solidaridad del arco político en pleno
El arco político salió en pleno a través de las redes sociales a expresar su solidaridad. Luego, parte del oficialismo y de la oposición se reunieron en el Congreso. No fue tarde de casualidad, simplemente porque al atacante le falló el arma, que estaba cargada, y no le salió el tiro.

El Presidente llamó inmediatamente a Cristina y allí empezaron a delinear lo que un rato después Alberto diría por Cadena Nacional. "Se ha atentado contra nuestra vicepresidenta y la paz social ha sido alterada", dijo el Presidente.

"Este hecho es de una enorme gravedad, es el más grave que ha sucedido desde que hemos recuperado la democracia. En el medio de una multitud, un hombre apuntó con un arma en su cabeza y gatilló", agregó Alberto Fernández.

"Este atentado merece el más enérgico repudio de toda la sociedad argentina, de todos los sectores políticos, de todos los hombres y mujeres de la república". "Afecta a nuestra democracia. Estamos obligados a recuperar la convivencia democrática que se ha quebrado por el discurso del odio que se ha esparcido desde diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos de la sociedad argentina", afirmó.

"Podemos disentir, podemos tener profundos desacuerdos, pero en una sociedad democrática los discursos que promueven el odio no pueden tener lugar porque engendran violencia y no hay ninguna posibilidad de que la violencia conviva con la democracia. Estamos ante un hecho que tiene una gravedad institucional y humana extrema", aseguró.

 "La Argentina no puede perder ni un minuto más, ya no hay tiempo", dijo el Presidente. Es necesario desterrar la violencia y el odio del discurso político y mediático y de nuestra vida en sociedad. Convoco a todos y a cada uno de los argentinos y argentinas, a toda la dirigencia política y social, a los medios de comunicación y a la sociedad en general a rechazar cualquier forma de violencia", agregó el Presidente.

 Ahí fue cuando anunció que este día se transformó en feriado nacional. ¿Para qué? Para que "en paz y armonía el pueblo argentino pueda expresarse en defensa de la vida, de la democracia, y en solidaridad con la vicepresidenta."

¿Tiene lógica?

No parece. Nada parece tenerla. Ni la Policía Federal, que ni bien sucedió el hecho en lugar de encapsular a la Vicepresidenta para protegerla permitió que siguiera saludando a la militancia. 

Ni la CGT haciendo un llamado para la expresión en la calle, ni el movimiento Evita que llamó a la concentración en la Plaza de Mayo, ni Grabois asegurando que como la policía fracasó es el momento de la militancia de cuidar la vida de la vicepresidenta, y mucho menos el propio Presidente, que llama a la paz social y al mismo tiempo convoca a salir a la calle en una expresión que terminará siendo partidaria en apoyo a Cristina.

 A la calle, justamente el mismo escenario en el que se generó un caldo de cultivo que terminó con la imagen más grotesca, lamentable y grave de los últimos 39 años. La que podría haber retratado un magnicidio. Y que no sucedió como parte de la misma situación ilógica: insólita y afortunadamente, porque la bala no salió.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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