Un rompecabezas de electrones sueltos tensa el armado de Milei en Córdoba

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La consolidación de una estructura que tribute al diputado ultra Javier Milei en la provincia atraviesa los mismos vaivenes que han cursado aquellos partidos que hoy son apuntados como parte de una casta. Muchas de las oscilaciones derivan de prácticas rechazadas en los discursos libertarios: desconfianzas, recelos, negociaciones ocultas y la omnipresente rosca. Otras turbulencias derivan de la necesidad de satisfacer un doble propósito: añadir afluentes provinciales al torrente nacional del economista con un andamiaje propio que perdure más allá de un furor. Algunas responden a la dificultad de construcción de un espacio en el que se alienta la participación de quienes se preciaban de “apolíticos”.

 

La inorganicidad del momento, en el que pululan muchas figuras que se autoperciben referentes, es seguida con atención desde Buenos Aires. En el entorno del economista no confirman ni desmienten a nadie: necesitan sumar voluntades. Aún aquellas que no profesen la minarquía o que hayan acreditado un paso por la gestión pública. No es momento de sintonía fina aún.

La proyección de Milei corre sobre vías preexistentes. Por un lado, el Partido Demócrata, de peso en Córdoba hasta mediados del siglo pasado y con actual representación en siete provincias. Por otro lado, el Partido Libertario, que ha participado ya en los últimos tres turnos electorales.

Aún adhiriendo a La Libertad Avanza, la relación entre ambas fuerzas no es armónica. Los recelos quedaron patentes este jueves, cuando el Partido Libertario realizó una asamblea nacional de la que ni siquiera informó a su eventual socio. “No compartimos espacio. Tenemos diferencias. Nuestro manejo es estructural, partidario, tenemos inserción nacional, ellos no. Apoyamos la candidatura de Milei desde ocho distritos. Invitamos al Partido Libertario a compartir escenarios, pero a veces recibimos agravios”, dice Rodolfo Eiben, interventor del Partido Demócrata, en Córdoba.

 “Somos el escudo para la candidatura nacional de Milei, cuyo partido también es local, pero tenemos nuestros propios cuadros y equipos técnicos. Estamos afiliando gente todos los días. Vamos a presentar candidatos en todos los distritos. Queremos recuperar nuestro lugar”, amplía el excandidato a diputado y eventual precandidato a gobernador.

En ese lugar se encuentran dos de los nombres más promocionados para el armado libertario: Roque Fernández, exministro de Economía de Carlos Menem (el peronista de beneplácito) y único bendecido oficialmente por Milei, y la economista Diana Mondino, presidenta del Banco Roela y flamante vicepresidenta segunda de la Bolsa de Comercio.

La vocación aliancista incluye a sectores difusamente representados, como el ruralismo, pero tiene un límite claro: la “buena gente”. “No queremos unirnos al PRO, que es un sello de goma”, aclara Eiben.

 

Pilares
En el Partido Libertario destacan que aquella asamblea fue otro paso para su proyección nacional. Según informan, participaron las juntas promotoras de 17 provincias. Más importante aún, ostentan presencia en 47 localidades cordobesas, lo que los convierte en la referencia mediterránea más numerosa.

 

“El objetivo es llegar a 60 juntas. Entre afiliados e interesados superamos los 15 mil. Hay mucho movimiento de gente que ha tenido participación en otros espacios y se está perfilando para 2023. No importa de dónde vienen, sino adónde vamos. Y tener claros los pilares: defensa de la propiedad privada, reducción del Estado, achicar el gasto público, defensa de la vida”, explica Andrés Peralta, uno de los armadores, con especial incidencia en los departamentos del este.

La red se extiende por toda la provincia. En Río Cuarto talla uno de los dirigentes más respetados en el espacio: Mario Lamberghini. Contador público, fue coordinador en la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), director de Fiscalización y director general de Rentas. Estos dos cargos los ocupó durante las primeras gestiones de José Manuel de la Sota, a quien evoca como el gobernador más liberal que haya existido en el país en las últimas décadas.

 

“Aplicamos el descuento del 30% en impuestos. Redujimos gastos del Estado. Redujimos la Legislatura a una sola cámara. De la Sota fue el que tomó más medidas liberales. Eso permitió soportar la crisis de 2001. Después, se degeneró”, dice quien se postulara a intendente por el Partido Libertario en 2020, obteniendo el 1,3 por ciento de los votos.

“Nos sorprende cómo se imponen las ideas de la libertad. Las ideas que pregona Milei impactan sobre todo en los sectores bajos, que son los que salen a luchar diariamente por su futuro, en una economía decadente, enferma de socialismo y populismo”, describe Lamberghini.

 

En otras ciudades las formaciones son incipientes. El entramado incluye nombres y referentes que ni siquiera las autoridades partidarias recuerdan. Por ahora, necesidad y optimismo se solapan. El PL debe crecer no solo para aportar a la causa nacional, sino para su propia subsistencia. En las PASO de 2021 cinco listas acudieron en representación de la corriente libertaria. La cosecha total fue un magro 4%.

La dispersión puede entibiar candidaturas y alentar exigencias. Hasta el momento, un solo nombre reúne consenso: el escritor, politólogo y presidente de la Fundación Libre, Agustín Laje Arrigoni.

 

“Nos honraría su candidatura. Él aún no decidió, pero hay que esperar para hablar de postulaciones. Hay problemas acuciantes como la pobreza, el cierre de pymes, la inseguridad.”, explica Agustín Spaccesi, candidato a gobernador en 2019.

 

“Somos un partido nuevo, de los tantos que se suman a La Libertad Avanza. Formamos nuestros cuadros y dirigentes. No tenemos problemas con el Partido Demócrata. Nuestras diferencias son nimiedades ante lo importante: la libertad del individuo. Lo que no queremos es juntarnos por juntarnos”, sentencia el empresario que días atrás fuera imputado tras una pelea callejera.

Fuente: Letra P

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