Economía en tensión: advierten que la fuerte brecha cambiaria genera más inflación y concentración del ingreso

ECONOMÍA 29 de mayo de 2022 Por Martín Kanenguiser*
MDSQ2232QJAO5OHYDIZY27G7LU-1500x500

La alta brecha cambiaria dispara más inflación, una fuerte concentración del ingreso y distorsiona el funcionamiento de la economía con un nivel artificialmente alto de importaciones.

Así lo destaca en su último informe el estudio ECO GO, que advirtió que el Gobierno deberá pedirle al menos dos waivers al Fondo Monetario Internacional (FMI) durante este año por problemas para cumplir las metas fiscales y de reservas del BCRA, luego de que el Palacio de Hacienda dejara trascender que la primera revisión -correspondiente al período enero-marzo- fue aprobada informalmente por el staff del organismo multilateral, según comentaron fuentes oficiales a Infobae.

“El nivel de importaciones también es extraordinariamente alto. En marzo y abril se importó por USD 6.950 millones por mes en promedio”, observó el informe de la consultora de Marina Dal Poggetto.

“Por habitante asciende a USD 1.800, un 10% más que en el mejor año de la Convertibilidad, medido a precios constantes. Sin energía, suman USD 6.100 millones”, resaltó el equipo que dirige Sebastián Menescaldi.

En el reporte se afirmó que “la brecha cambiaria es la mayor transferencia de ingresos que hay hoy en la economía”. Un nivel del 80%, “equivale al 40% de las importaciones. Con importaciones estimadas en USD 74.000 millones este año, estamos hablando de una transferencia de USD 30.000 millones, equivalente a casi 6% del PBI”.

“Este monto es el doble de lo que paga el fisco por subsidios a la energía”, precisó ECO GO.

Por otro lado, “los exportadores reciben un precio que antes de retenciones equivale al 60% del precio internacional”. Y agrega el informe: “Un productor sojero recibe sólo un tercio del precio entre retenciones y brecha cambiaria. Pero las retenciones van al fisco, la brecha va al importador, al pago de deudas registradas, al dólar solidario y al turismo (estas dos últimas previo pago de percepciones del Impuesto a las Ganancias e Impuesto País)”, agregó el análisis privado.

En este sentido, ECO GO recordó que en 2015, “el traslado a precios de la brecha cambiaria en un contexto de administración a rajatabla de las importaciones, fue bajo, en gran medida como contracara de la grosera venta de futuros del BCRA”. “A las elecciones de noviembre 2015, el Banco Central había vendido futuros de dólar a $9,70 por el equivalente a USD 17.000 millones (un tercio de las importaciones de ese año)”.

Actualmente, subrayó ECO GO, “el intento de mejorar la distribución del ingreso impulsando las paritarias en un contexto de brecha cambiaria, restricciones de oferta afuera y pocos dólares adentro, termina generando una mayor inflación que deriva en una mayor concentración del ingreso”.

“Sin moneda que permita canalizar el ahorro a la inversión local, los incentivos son siempre a vaciar al BCRA”. Cómo decía Miguel Bein, casi un deporte nacional, que es la contracara de los activos de los argentinos en el exterior que suman USD 417 mil millones (85% del PBI de 2021) de los cuales USD 187 mil millones se sumaron desde 2006″.

Esta salida dólares, que es “equivalente a casi cinco veces el tamaño del crédito local”, en particular, se explicó que “la compra genuina de dólares sólo entre 2003 y 2007 cuando el país tenía superávit genuino de cuenta corriente y fiscal y pudo acumular reservas”.

Desde entonces “la sistemática salida de capitales en los años sin cepo y/o la cancelación de deudas (pago de importaciones y compra de todos los dólares oficiales que la regulación permitía) en los años con cepo, nunca permitieron volver a acumular reservas genuinas”.

Esquema no sustentable

“Sólo se compraron reservas en los primeros dos años del gobierno de Mauricio Macri pero lejos de hacerlo con superávit (de hecho el déficit de la cuenta corriente llegó a 5% del PBI en 2017) y/o con Inversión Extranjera Directa (no se verificó ningún cambio respecto a los 10 años anteriores) se hizo con Pasivos Remunerados del BCRA”. Al respecto, recordaron que “las Lebac que volaron por los aires cuando se cortó el crédito en 2018 y se coordinó la corrida”.

“El esquema no es sustentable, es regresivo y nos está introduciendo en un cambio de régimen inflacionario cada vez más perverso”.

“Cualquier intento de estabilización, condición necesaria para empezar a construir una moneda que permita canalizar el ahorro a la inversión, requiere horizonte y gobernabilidad”, resalta el informe privado. “Ambas son condiciones necesarias para avanzar con reformas estructurales que apuntalen la competitividad y nos permita corrernos de un modelo de salarios bajos y un BCRA que no acumula dólares”. Sin embargo, “con un horizonte del gobierno cada vez más corto frente al calendario electoral, el margen para buscar acuerdos que permitan pensar en avanzar en esta agenda se diluye”.

El problema se agudiza “con un gobierno que no se deja ayudar y una oposición que quisiera evitar a toda costa una herencia ‘asintomática’ como la que recibió en 2015, pero con dudosa capacidad para avanzar a partir de 2024 en los acuerdos que requiere esta agenda si la ley del talión y el péndulo siguen rigiendo la política”.

“Sin crédito y sin moneda no hay margen para un programa gradual sin agudizar la indexación como quedó demostrado con el programa actual con el FMI. Pero detrás del shock hay matices, ciertamente hay disponibles mecanismos para distribuir los costos en términos distributivos y contractuales”, concluyó ECO GO.

Los waivers

Acerca del programa con el FMI, ECO GO destacó que “el primer waiver debería venir en septiembre con las metas del segundo trimestre donde no se va a cumplir ni la meta fiscal ni la de Reservas y seguramente tampoco la de financiamiento monetario. Es probable que la justificación del desvío se enmarque en el shock que provocó la guerra en Ucrania sobre los precios de la energía y los subsidios”.

“Pero aun así, después quedan al menos cuatro revisiones más hasta las elecciones presidenciales. Probablemente una reformulación del programa si el desvío es muy grande, hay que ver dónde está la política para entonces”, aclaró.

Por lo pronto, “en nuestro escenario Base para 2022 partimos del supuesto de que el programa no se cae (el FMI da un waiver en septiembre y otro en diciembre) y que los desvíos fiscales y de Reservas son controlados: 2,9% del PBI el déficit fiscal (en vez del 2,5% del Programa) y las Reservas en USD 8.000 millones en diciembre (en vez de los USD 11.500 millones implícitos en el programa)”, finalizó el estudio privado, en un fiel reflejo del sentimiento de la mayoría del mercado.

 

 

* Para www.infobae.com

Te puede interesar