Para mostrar poder, Alberto asume la presidencia del PJ y Máximo K recibe un inesperado desafío

OPINIÓN Por Nicolás Poggi*
La lista de unidad llega en un momento de resquemores y pases de factura. Máximo Kirchner busca quedarse con el PJ bonaerense, pero apareció un competidor
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En medio de las tensiones internas y la pulseada entre los distintos socios del Frente de Todos por la vacante en el Ministerio de Justicia, el PJ -que sólo fue testigo de estas intrigas palaciegas- se prepara para consagrar este lunes a Alberto Fernández como presidente de una lista de unidad en el partido.

Un trámite formal -y necesario desde el punto de vista legal- que el grueso del peronismo quiere concretar con el perfil más bajo posible, atento a la irritación social por el escándalo de las vacunas VIP y las molestias puertas adentro por el episodio de violencia contra la cúpula presidencial registrado en Chubut.

La intención de los peronistas de dotar a Alberto Fernández de mayor volumen político -razón por la que se decidió, en las elucubraciones de los gobernadores, ofrecerle la conducción del partido- choca con la contingencia de incertidumbre (y desconfianza) en el seno del Gobierno por la sucesión de Marcela Losardo en un área sensible para el kirchnerismo como el Ministerio de Justicia.

Como sea, la Junta Electoral del PJ se reunirá este lunes a las 13 en la sede de la calle Matheu para consagrar la única lista presentada, que tiene a Fernández a la cabeza de un armado que incluye a gobernadores, dirigentes sociales, camporistas e intendentes, con la novedad de que cumple, por primera vez, con la paridad de género.

Debajo del mandatario se anotan, como vicepresidentes, la diputada Cristina Álvarez Rodríguez; el gobernador bonaerense Axel Kicillof; la vice de Chaco, Analía Rach Quiroga; el mandatario de Tucumán, Juan Manzur (raído por la interna peronista de su propia provincia), y la diputada catamarqueña y ex gobernadora Lucía Corpacci, en ese orden.

La lista “Unidad y Federalismo” incluye, además, nombres como los de Santiago Cafiero, Eduardo “Wado” De Pedro, Julio Vitobello, Héctor Daer, Pablo Moyano, Omar Perotti, Rosana Bertone, María Luz Alonso, Sergio Berni y el presidente partidario saliente José Luis Gioja, que pasará a ser consejero.

Después de ese trámite formal, el PJ espera montar un acto el domingo 21 de marzo -que será el día de la asunción formal- en la Quinta de San Vicente, donde descansan los restos de Juan Domingo Perón. Si bien en el justicialismo tienen el “ok” para avanzar en los preparativos, cualquier contingencia podría hacer que se suspendiera y que el Presidente asumiera su nuevo rol sin artificios ni liturgia.

Es que hay disconformidad de los peronistas de pura cepa (los que no van a barberías, digamos) con algunos de los últimos movimientos de la Casa Rosada. En primer lugar, muchos exponentes del PJ -la CGT a la cabeza- reivindican la figura de Ginés González García y nunca estuvieron de acuerdo con su salida precipitada en medio del affaire del vacunatorio VIP.

Otra de las críticas apunta a la organización de la visita presidencial a Chubut para brindar asistencia ante los incendios. Los reproches alcanzan al gobernador Mariano Arcioni, que precisamente no pertenece ni al kirchnerismo ni al círculo cercano del presidente. Arcioni es massista, por lo que los cuestionamientos por su responsabilidad en el operativo conducen -por carácter transitivo-, a Sergio Massa, quien por estos días sólo interviene en la esfera pública para promover su proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias.

Las acusaciones cruzadas por el incidente de Chubut ya están en la mesa. El PJ de Esquel acusó a Arcioni por no haber podido “garantizar la seguridad” de Alberto; pero el ministro de Seguridad provincial, Federico Massoni, dijo que el operativo era responsabilidad de Casa Militar y que fueron ellos (y la dirigencia local) los que llevaron al presidente a la “boca del lobo”, en referencia al cambio de itinerario que se hizo para visitar un centro cultural de Lago Puelo donde los manifestantes atacaron con piedras. ¿En qué quedamos?

Máximo al PJ Bonaerense

Mientras tanto, en la arena bonaerense se aceleran los trámites para que Máximo Kirchner asuma la presidencia del partido en el distrito más grande del país. El acuerdo con los intendentes sería mayoritario si no fuera por la resistencia en soledad de Fernando Gray, el mandamás de Esteban Echeverría que judicializó el proceso electoral interno y promete ir hasta la Corte Suprema para hacerse escuchar.

Este lunes vence el plazo para la presentación de listas. Máximo y los intendentes podrían celebrar la unidad si no fuera porque surgió un contendiente inesperado: el empresario de la carne Alberto Samid.

Según le dijo Samid a A24.com, este lunes a las 11 se presentará en Matheu para oficializar su lista, en la que estará acompañado por el histórico “Tula”. “Le vamos a hacer fuerza a La Cámpora”, prometió el dirigente, que tuvo vínculos estrechos con Daniel Scioli y cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 4 años por asociación ilícita.

El diagrama del PJ Bonaerense establece las elecciones internas para el 2 de mayo, aunque la intención de La Cámpora es consagrar antes a Máximo si no hubiera otras listas. Con su intención de competir, tal vez Samid logre lo que no consiguieron, a nivel nacional, Alberto Rodríguez Saá y Sergio Berni. 

 

 

* Para A24.com

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