Pese a rebajas, automotrices no logran reducir stock: supera 4 meses de ventas

ECONOMÍA Por
El alto costo financiero está llevando al quebranto a empresas.
AUTOMOTRICES

¿Alguien pudo alcanzar el horizonte? Tarea ciclópea, sin duda. Eso es lo que están tratando de hacer las fábricas y concesionarias de autos desde hace más de un año, pero no tienen éxito. Pese a que pasan los meses y se esfuerzan, esa línea imaginaria a la que quieren llegar siempre se aleja.
 
A fines de 2018, el nivel de stock de vehículos, acumulado por la incipiente -entonces- caída de las ventas, era de 260.000 unidades, un volumen que significaba unos cinco meses de ventas, teniendo en cuenta que se venían patentando más de 50.000 unidades al mes. Pasó el tiempo y, si bien el número se redujo, la profundización del derrumbe del mercado no cambió demasiado la ecuación. Según los datos de inventario de fines de septiembre que manejan en la asociación de concesionarias (ACARA), en los depósitos de terminales, dealers e importadores hay 150.752 vehículos. Es decir, poco más de 100.000 menos que un año atrás. Sin embargo, siguen siendo más de cuatro meses de ventas al ritmo de actividad actual de 35.000 0 km mensual. La línea, como el horizonte, volvió a correrse.

Con un mercado que no encuentra el piso, aunque la cantidad de unidades haya disminuido, no cambia demasiado el panorama. Con estos datos, se podría decir que las terminales tienen fabricado o importado la cantidad de 0 km que necesitan para atender la demanda hasta fines de febrero. Esto anticipa un “verano” difícil en materia laboral, con vacaciones extendidas y suspensiones generalizadas.

Los 4,2 meses de ventas que arroja el cálculo de las concesionarias sobre el stock actual es un promedio. Eso quiere decir que algunas empresas están mejor y otras, peor. Estas últimas están por arriba de los 8 meses. Hay que aclarar que el número final también depende del volumen de ventas de cada marca. No todas pesan lo mismo.

Más allá del efecto que tiene esta situación en los planes de producción, el otro lado negativo es el costo financiero de tener estos vehículos en stock. “Tener ese capital inmovilizado está provocando el quebranto de varias empresas”, advirtió el gerente de una concesionaria. La tasa que pagan las concesionarias es de 90% más IVA anual o alrededor de 10% mensual.

Para tratar de bajar esos inventarios lo antes posible, hay importantes bonificaciones pero, por la crisis económica, pocos son los que pueden tentarse con esos descuentos. Mientras tanto, las terminales siguen aumentando los precios. En octubre, las marcas subieron sus listas hasta 9%. Algunas lo hacen para facturar con precio pleno los planes de ahorro, otras porque es una exigencia de la casa matriz de no retrasar los valores respecto al dólar. Otro dato a tener en cuenta es que la reducción del stock de un mes a otro es menor que el volumen de ventas. En ese caso, lo que sucede es que los modelos que están en depósitos no son los demandados por el público, por lo que la disminución del volumen es lenta. Además hay compromisos de producción con autopartistas y de importaciones que deben cumplirse.

 

 

Con información de www.ambito.com sobre una nota de Horacio Alonso

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