Un Mauricio Macri eufórico relanzó la campaña: dijo que “lo que viene es distinto” y que llega “la mejora del salario”

POLÍTICA Por
Dio el puntapié inicial de la marcha del “sí se puede” con la que visitará 30 localidades. Gran convocatoria en Belgrano, donde el Presidente llegó en tren.
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Sobre el techo de un trailer desde el que pendían varias banderas argentinas, Mauricio Macri dio, al pie de la estación Belgrano C del ferrocarril Mitre, el puntapié inicial de la marcha del #SíSePuede con la que visitará 30 localidades antes las elecciones del 27 de octubre con la que intentará acortar la distancia con Alberto Fernández para meterse en un balotaje.

“¡Lo que viene es distinto, ahora viene el crecimiento, viene el trabajo, la mejora del salario y viene el alivio en el bolsillo a fin de mes porque todos lo necesitamos!”, bramó el Presidente frente a las Barrancas de Belgrano, que lucían colmadas de sus seguidores. Los organizadores calcularon exageradamente una afluencia de 100 mil militantes.

Fue el guiño más claro a la clase media entre la que el oficialismo aspira a contener y recuperar el mayor caudal de votantes. “Sé que estos años, en especial los últimos dos, fueron los más fueron difíciles y la clase media fue la que hizo más esfuerzo”, explicitó el jefe de Estado.

El Presidente prepara una batería de propuestas -una por día, a partir del lunes- para aliviar a ese segmento y favorecer a las Pymes. El programa está a cargo del ministro de Producción Dante Sica, que llegó al acto al mismo tiempo que el mandatario.

El candidato a vicepresidente Miguel Angel Pichetto, uno de los oradores de la tarde, fue todavía más enfático. “Los esfuerzos realizados por la clase media tienen que parar. Se acabó el ajuste”, sentenció.

Minutos después de las 18 de este sábado, Macri llegó en el tren Mitre desde la estación Olivos acompañado por la primera dama Juliana Awada y un nutrido grupo de militantes. Les reservaron dos vagones. Las formaciones que pasaron antes y durante el acto nunca se detuvieron en la estación. El Presidente caminó en el medio de un cordón humano; sin vallas, custodiado por militantes seleccionados.

El jefe de Gabinete Marcos Peña y los ministros de Transporte y de Justicia, Guillermo Dietrich y Germán Garavano; entre otros, se mezclaron entre la feligresía macrista. Arriba del trailer acompañan al Presidente su esposa y el resto de los oradores de la jornada: Pichetto, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta; el vicejefe Diego Santilli y Elisa Carrió, la encargada de romper el hielo.

El “Sí se puede” fue la canción que más se escuchó entre la militancia a la que el propio Presidente instaba a canta mientras se llevaba las manos a los oídos emulando al Topo Gigio que alguna vez le dedicó Juan Román Riquelme.

La mayoría de los seguidores oficialistas exhibían banderas y camisetas argentinas. Entre ellos se mezcló el actor Alfredo Casero, al que vitoreaban al grito de “queremos flan", que el cómico popularizó. Cerca del escenario sobresalía una columna con banderas amarillas del PRO y bombos.

La plaza estaba abarrotada de pancartas y banderas. “Cuida tu patria, votá bien”, decía una. “No es cemento, es dignidad". Se mezclaban además imágenes del fiscal Alberto Nisman y un montaje con la imagen de Cristina Kirchner como el personaje de Maléfica. "Esto se da vuelta" y "Argentina, sin Cristina", fueron otras de las consignas que se multiplicaron.

El acoplado donde se paró el Presidente estaba rodeado por pantallas gigantes torres de sonido, grúas con cámaras video y un dron para registrar el acto; todas señales de que el mundo digital seguirá siendo importante en la campaña macrista, que mostrará un correlato territorial.

El propio Macri hizo alusión a las redes. “Además de fiscalizar y convencer hay que participar en las redes sin miedo, con convicción y sin agresión defendiendo nuestras ideas”, dijo.

Macri, que regresó a la residencia oficial en automóvil, cerró el acto con el mismo mensaje que le había dedicado a los candidatos que esta semana cuando lo visitaron en Olivos. “Empieza octubre de 2019 y a los más jóvenes sus hijos les van preguntar: ´mamá, ¿donde estabas en octubre de 2019? Y ustedes les van a contestar: `¡¡estaba haciendo patria`”!!”, gritó.

En medio de los contactos del Ejecutivo con grupos evangélicos y de la tensión con la Iglesia católica sorprendieron las numerosas menciones religiosas que hubo durante el acto. “¡Con Dios claro que se puede!”, cerró un Macri eufórico minutos antes de sostener un cartel con la leyenda #SíSePuede. Pichetto y Carrió también citaron el evangelio y a Jesús. “Hay que recuperar la cultura del trabajo. Los planes no pueden ser para siempre. Tenemos que terminar con los mercaderes de la pobreza. Jesús los hubiera echado del templo”, señaló el primero en alusión a las organizaciones sociales.

El candidato a vicepresidente fue el único que mencionó explícitamente a la ex presidenta. “Si gana Fernández, gana Cristina y va a gobernar ella. La que tiene el poder en espacio es Cristina Fernández de Kirchner. No tengan ninguna duda”, agitó al público, que abucheaba.

El senador por Río Negro aprovechó la ocasión para convocar al peronismo  al radicalismo a la votación y evocó la situación de Venezuela. 

Carrió, en cambio, fue la más descontracturada. "El problema de Mauricio no es que no siente, siente mucho; el problema es que es ingeniero; a los ingenieros las mujeres les piden casamiento", ironizó antes de augurar una victoria en octubre.

Cerca del Presidente contaron que estaba emocionado y sorprendido por la cantidad de gente que colmó la plaza. "Lo disfrutó mucho", sostuvieron.

 

 

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Guido Carelli Linch

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