Mauricio Macri: “Los argentinos queremos vivir en paz, respetando al que piensa distinto”

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El Presidente encabezó un acto por el 40 aniversario de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que investigó los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura.
MAURICIO MACRI

Mauricio Macri conmemoró en la residencia de presidencial los 40 años de la histórica visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En los jardines Olivos, hubo ministros, importantes funcionarios y se destacó la presencia de Graciela Fernández Meijide, integrante de la Conadep y de Esmeralda Arosemena de Troitiño, presidenta de la CIDH. Sobresalió también la ausencia de los organismos de derechos humanos locales, de mala relación con el Gobierno. Tampoco se habilitó el ingreso de la prensa.

El Presidente, el último orador de la jornada, envió un mensaje de amplitud política. “Desde el retorno (de la democracia), los argentinos ganamos una gran batalla, y esa batalla fue más allá del signo político de los gobiernos que se fueron sucediendo. Los postulados de Memoria, Verdad y Justicia siguen perdurando como políticas de Estado”, sostuvo el mandatario en su breve discurso de apenas seis minutos.

Lejos de las definiciones de populismo autoritario o las comparaciones con el régimen de Maduro a los que solía asociar al kirchnerismo, Macri destacó que la democracia no corre peligro. “A los argentinos nos costó mucho empezar a sanar viejas heridas y divisiones, pero crecimos, aprendimos y, si bien tuvimos altibajos y atravesamos momentos difíciles, nunca dudamos de que la democracia es el mejor sistema que tenemos y es un compromiso de todos cuidarlo”, sostuvo ante la atenta mirada de sus funcionarios y diplomáticos.

Sobre el final de su discurso, Macri si dejó reflexiones que parecerían apuntar al proceso electoral. “La memoria es fundamental para conocer nuestra historia y lo que no queremos repetir en nuestro futuro. Es la mejor manera que tenemos para unirnos por esos valores republicanos que compartimos. Me refiero al diálogo, la paz y el respeto”, concluyó.

Menos elíptica resultó Fernández Meijide la primera en hablar. “Estamos pasando momentos difíciles en el país (…) Hará falta pasar por las elecciones. Hará falta que haya oposiciones constructivas que frenen ambiciones de poder y que se construyan partidos de alternativa, que construyamos nuestro futuro que viene de mucho cascotazos anteriores, pero que somos capaces de encarar y de construir”, dijo la ex ministra de Fernando de la Rúa, luego de recordar las solitarias y peligrosas gestiones para que la CIDH llegara al país en 1979.

Presenciaron el acto el canciller Jorge Faurie, el ministro de Justicia, Germán Garavano, y el secretarios de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo. También participaron los embajadores de Estados Unidos y Alemania, Edward Prado y Jurgen Mertens, respectivamente.

El mandatario, además, repudió el terrorismo y la violencia política y repasó los hechos más importantes su gestión en Derechos Humanos. En ese sentido enfatizado la desclasificación de archivos del gobierno estadounidense y la entrega al Ejecutivo sobre la última dictadura. “Gracias al diálogo y a la integración de la Argentina al mundo recibimos una gran colaboración del gobierno de Estados Unidos que nos entregó los archivos desclasificados sobre la dictadura militar. Esta documentación es esencial porque nos permite conocer más sobre cómo operó el terrorismo de Estado en nuestro país”, destacó. Donald Trump entre 931 documentos, producto del acuerdo que había suscripto Macri en 2016 con Barack Obama, quien además entrego centenares de archivos.

El mandatario enfatizó la agenda sobre Derechos Humanos que diseño el secretario Claudio Avruj, también presente en Olivos. “Debemos abocarnos al cumplimento de los Derechos Económicos, Culturales y Sociales como el acceso a la educación, al trabajo, al medio ambiente saludable, el derecho al agua, a la salud, a las nuevas tecnologías y el acceso a la cultura”, dijo.

Macri y Arosemena de Troitiño descubrieron una placa recordatoria que formará parte del Archivo Nacional de la Memoria. “La visita de la Comisión a la Argentina, en 1979, tuvo un enorme impacto en la sociedad y en el hemisferio, porque logró documentar el patrón sistemático de desapariciones forzadas, siendo uno de los factores que contribuyó a la caída de la dictadura”, subrayó la titular del organismo internacional. 

El Presidente destacó que la visita de la CIDH en 1979 y el posterior informe “fueron emblemáticos para nuestra historia porque echaron luz sobre años muy oscuros en nuestro país, y marcaron un hito en la difícil recuperación del Estado de derecho en la Argentina”.

Macri señaló que aquel informe, que recogió testimonios de familiares y amigos sobre desaparición de personas y apremios ilegales. "Ayudó a abrir los ojos al mundo y mostrar lo que verdaderamente estaba ocurriendo en Argentina", recordó. 

 

 

Con información de www.clarin.com

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