La industria metalúrgica profundiza su crisis: la actividad cayó 5,7% en el primer semestre y crece la preocupación por el empleo

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • La actividad metalúrgica acumuló una caída de 5,7% durante el primer semestre de 2026.
  • La utilización de la capacidad instalada descendió a 40,8%, uno de los niveles más bajos de la serie histórica.
  • Solo el sector de Maquinaria Agrícola registró crecimiento, mientras el resto de los rubros continuó en retroceso.
  • Todas las cadenas de valor relevadas mostraron resultados negativos por segundo mes consecutivo.
  • Seis de cada diez empresas prevén que la producción permanecerá estancada durante el próximo trimestre.
  • El empleo metalúrgico volvió a caer, profundizando el impacto de la crisis sobre el sector.

La industria metalúrgica continúa atravesando un escenario de fuerte deterioro, sin señales concretas de recuperación en el corto plazo. Durante el primer semestre de 2026, la actividad del sector acumuló una contracción del 5,7%, reflejando el impacto de la caída de la demanda, el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada y el sostenido retroceso del empleo en una de las ramas industriales más relevantes del país.

El panorama surge del último informe elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), que además registró una disminución interanual del 4,6% en la actividad y una leve baja mensual del 0,3%, indicadores que consolidan la tendencia negativa observada durante los últimos meses.

El presidente de la entidad, Elio Del Re, sostuvo que la evolución de la actividad continúa mostrando un elevado grado de incertidumbre. Según explicó, la persistencia de bajos niveles de utilización de la capacidad instalada refleja las dificultades que enfrenta el entramado industrial para recuperar el ritmo de producción y responder a un mercado que continúa debilitado.

Uno de los datos más preocupantes del relevamiento es precisamente el nivel de utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en apenas 40,8%, uno de los registros más bajos de la serie histórica. La cifra representa una disminución de 5,1 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y pone en evidencia la existencia de una importante capacidad productiva ociosa.

El análisis por sectores muestra que la crisis alcanza a prácticamente toda la cadena metalúrgica. La única excepción fue el segmento de Maquinaria Agrícola, que logró crecer 3,6% en términos interanuales, impulsado por una recuperación parcial de la demanda vinculada al sector agropecuario.

En contraste, el resto de las actividades registró retrocesos. Fundición encabezó las caídas con un descenso del 9,4%, seguida por Otros Productos de Metal, que cayó 9%. También se observaron bajas en Carrocerías y Remolques (-6,7%), Bienes de Capital (-5,9%), Equipamiento Médico (-4,8%), Equipos y Aparatos Eléctricos (-3,1%) y Autopartes (-2,8%).

La evolución por cadenas de valor también refleja un escenario de marcada debilidad. Todas las actividades relevadas mostraron resultados negativos por segundo mes consecutivo. El segmento de Consumo Final sufrió la mayor contracción, con una caída del 9,8%, seguido por Construcción (-7,1%), Automotriz (-6,3%), Petróleo y Gas (-6,1%), Minería (-5,9%), Energía Eléctrica (-4,5%), Alimentos y Bebidas (-4,1%) y el sector Agrícola (-2,4%).

Desde la entidad empresaria advirtieron que la disminución de la demanda está afectando de manera directa a las empresas metalúrgicas, limitando la producción y complicando la sostenibilidad de numerosas firmas. En ese contexto, remarcaron la necesidad de implementar herramientas que incentiven la inversión y la actividad productiva con el objetivo de preservar el empleo a lo largo de toda la cadena industrial.

Las perspectivas para los próximos meses tampoco resultan alentadoras. Según el informe, seis de cada diez empresas consideran que su nivel de producción permanecerá sin cambios durante el próximo trimestre, reflejando un escenario dominado por la cautela y el estancamiento del mercado interno.

La desaceleración también se manifestó en las principales provincias industriales del país. Córdoba registró la caída más pronunciada, con una baja del 5,7%, seguida muy de cerca por Buenos Aires, donde la actividad descendió 5,6% como consecuencia de retrocesos generalizados en fundición, forja de metales y bienes de capital.

Entre Ríos mostró una contracción del 4,5%, principalmente por el deterioro de la fabricación de bienes de capital, mientras que Mendoza registró una baja del 3,2%. Santa Fe presentó el descenso más moderado, del 1,2%, gracias al mejor desempeño de la maquinaria agrícola, que logró compensar parcialmente las pérdidas registradas en otras actividades.

El deterioro de la actividad tuvo además un correlato directo sobre el mercado laboral. El empleo en las empresas metalúrgicas cayó 2,3% en comparación con igual período del año pasado y registró una disminución mensual del 0,2%, consolidando una tendencia que preocupa tanto al sector empresario como a los trabajadores y que refleja la persistencia de un contexto económico adverso para una industria considerada estratégica para el desarrollo productivo del país.

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