El FMI respaldó la reforma laboral, pero advirtió sobre riesgos de empleo e informalidad

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El FMI consideró que la reforma laboral puede aumentar el empleo hasta 5%
  • El organismo advirtió que una mala implementación podría destruir puestos de trabajo
  • Alertó sobre riesgos similares a los ocurridos durante la convertibilidad de los años noventa
  • El Fondo expresó preocupación por el impacto fiscal del nuevo sistema indemnizatorio
  • También reclamó fortalecer la educación técnica y la formación laboral
  • El Gobierno prevé que el Fondo de Asistencia Laboral funcione plenamente antes de 2027

El Fondo Monetario Internacional respaldó los objetivos centrales de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, aunque al mismo tiempo emitió una serie de advertencias sobre los riesgos que podría enfrentar la economía argentina si el proceso de apertura y flexibilización no es acompañado por políticas complementarias.

Las observaciones quedaron plasmadas en el informe técnico elaborado tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo vigente entre Argentina y el organismo internacional. Allí, el FMI evaluó el impacto potencial de la denominada Ley de Modernización Laboral, promulgada tras las sesiones extraordinarias del Congreso.

Según el análisis del organismo, una correcta implementación de la reforma podría generar un incremento del empleo de hasta cinco puntos porcentuales en un período de dos años. Sin embargo, el Fondo también planteó un escenario alternativo en caso de que no se corrijan ciertas distorsiones estructurales: el empleo podría caer alrededor de 2% en el mediano plazo.

Entre los principales puntos destacados, el FMI valoró la intención oficial de reducir costos de contratación formal, flexibilizar mecanismos laborales y descentralizar las negociaciones colectivas. A criterio de los técnicos del organismo, esas medidas podrían mejorar la competitividad y facilitar la movilidad laboral en un contexto de mayor apertura económica.

No obstante, el informe remarcó que los beneficios esperados dependen de reformas paralelas vinculadas a la regulación económica, el acceso al crédito, la estabilidad cambiaria y la calidad institucional. En ese sentido, el Fondo alertó sobre los riesgos de repetir experiencias fallidas del pasado si el país avanza en una liberalización económica con un tipo de cambio considerado artificialmente atrasado.

La advertencia remite directamente a la experiencia argentina de los años noventa bajo el régimen de convertibilidad. Según el informe, las reformas laborales implementadas durante aquella década terminaron generando mayores niveles de informalidad y desigualdad debido a la combinación de apertura comercial, rigideces salariales y atraso cambiario.

El organismo también puso el foco sobre el nuevo Fondo de Asistencia Laboral, conocido como FAL, uno de los principales cambios introducidos por la reforma. Ese sistema reemplazará parcialmente el esquema tradicional de indemnizaciones y será financiado mediante aportes patronales específicos.

De acuerdo con el esquema previsto, las empresas podrán derivar hacia el FAL una parte de las contribuciones que actualmente se destinan a la Administración Nacional de la Seguridad Social. En el caso de las grandes compañías, el porcentaje alcanzará el 1%, mientras que para las pymes llegará al 2,5%.

Frente a ese cambio, el FMI advirtió sobre el posible impacto fiscal que podría sufrir el sistema previsional durante la transición hacia el nuevo modelo. El informe recordó además que desde comienzos de 2024 las reducciones de contribuciones sociales ya provocaron una caída de ingresos tributarios equivalente a aproximadamente 2,5% del PBI.

Aunque el Gobierno postergó parcialmente la implementación operativa del FAL para terminar de definir la reglamentación, fuentes oficiales ratificaron que el mecanismo comenzará a funcionar antes de fines de 2026 o, como máximo, el 1 de enero de 2027.

Otro de los puntos centrales del informe estuvo vinculado al mercado laboral y al déficit de formación profesional. El Fondo consideró que las reformas deberán complementarse con políticas activas de capacitación y educación técnica para evitar un aumento de la precarización laboral.

Los técnicos señalaron que la elevada informalidad entre trabajadores menos calificados y los altos niveles de deserción escolar representan un obstáculo importante para el desarrollo del empleo formal. Según los datos incluidos en el análisis, cerca del 25% de las personas de entre 25 y 34 años no completó estudios secundarios.

En ese marco, el organismo valoró iniciativas oficiales como el programa “Volver al Trabajo”, aunque sugirió ampliar y modernizar las escuelas técnicas y los sistemas de formación profesional para adecuar las capacidades laborales a las nuevas demandas productivas.

El informe dejó así un mensaje dual para el Gobierno argentino: respaldo a la dirección general de la reforma laboral, pero también una advertencia explícita sobre los riesgos de repetir errores históricos si el proceso de apertura económica no se acompaña con estabilidad macroeconómica, inversión productiva y fortalecimiento del capital humano.

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