La Rosada busca recuperar la iniciativa mientras crecen las tensiones internas por Adorni

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • El Gobierno busca recuperar la iniciativa legislativa en medio del impacto político del caso Adorni
  • Javier Milei volvió a ratificar públicamente su respaldo al jefe de Gabinete
  • Las diferencias internas por la estrategia oficial comenzaron a quedar expuestas dentro del oficialismo
  • Karina Milei consolidó su influencia sobre las negociaciones parlamentarias del Ejecutivo
  • La reforma electoral y Ficha Limpia abrieron nuevos focos de tensión con sectores aliados
  • La protesta universitaria volvió a sumar presión política sobre la administración libertaria

La mesa política del Gobierno volvió a reunirse en Casa Rosada con un doble objetivo: reorganizar la estrategia parlamentaria para las próximas semanas y transmitir una imagen de cohesión interna en medio de la creciente presión política generada por la investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Aunque el oficialismo intenta reinstalar en el debate público sus proyectos económicos y de reforma del Estado, las diferencias internas y el impacto del caso continúan condicionando el clima dentro de la administración libertaria.

El encuentro se desarrolló en las oficinas del Ministerio del Interior y reunió a buena parte del núcleo político más cercano al presidente Javier Milei. Durante más de dos horas, funcionarios y operadores repasaron la agenda legislativa y comenzaron a delinear la estrategia para avanzar con un paquete de leyes que el Ejecutivo considera clave para la segunda etapa de gestión.

Entre las iniciativas que el Gobierno pretende enviar al Congreso aparece el denominado Super RIGI, impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a un conjunto de reformas elaboradas por Federico Sturzenegger vinculadas a la desregulación del Estado y a cambios en el sistema de transporte marítimo y fluvial. Dentro del oficialismo consideran que esos proyectos pueden volver a colocar al Ejecutivo en el centro de la discusión política y recuperar la iniciativa perdida en las últimas semanas.

Sin embargo, el trasfondo de la reunión estuvo atravesado por las tensiones internas que dejó la postura adoptada por la senadora Patricia Bullrich, quien tomó distancia de la estrategia impulsada por Karina Milei y respaldó públicamente a Adorni pese a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Aunque desde el Gobierno intentaron minimizar el episodio y señalaron que el encuentro se desarrolló en buenos términos, distintas voces del oficialismo reconocen que el episodio profundizó las diferencias sobre cómo administrar el costo político del escándalo.

La reunión también sirvió para ratificar el respaldo presidencial al jefe de Gabinete. Milei volvió a dejar en claro ante sus funcionarios que no está dispuesto a desprenderse de ninguno de sus principales colaboradores por presión política o electoral. Cerca del mandatario sostienen que la oposición intenta utilizar el caso Adorni para debilitar al Gobierno en el Congreso y afectar el armado oficialista de cara a las próximas discusiones parlamentarias.

Además de Adorni y Caputo, participaron del encuentro el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el armador político Eduardo “Lule” Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el ministro del Interior, Diego Santilli. La ausencia del asesor presidencial Santiago Caputo, atribuida oficialmente a compromisos de agenda vinculados a una reunión de inteligencia, también generó comentarios dentro del universo libertario.

Mientras el oficialismo intentaba reorganizar su agenda política, en las inmediaciones de Plaza de Mayo se desarrollaba una importante movilización universitaria en reclamo por el financiamiento educativo. El conflicto universitario volvió a instalarse como un problema incómodo para el Ejecutivo, especialmente luego de los fallos judiciales que ratificaron la obligación del Estado de cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.

Aunque durante el encuentro hubo apenas una referencia menor a la protesta, el Gobierno resolvió reactivar las conversaciones con las autoridades académicas para intentar descomprimir el conflicto. En Diputados permanece sin fecha de tratamiento la versión modificada de la ley elaborada por el Ejecutivo, mientras crece la presión de distintos sectores políticos y universitarios para que el tema avance en el Congreso.

En paralelo, el oficialismo acelera el tratamiento de otros proyectos. La próxima semana buscará avanzar en Diputados con la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, ascensos militares, la denominada Ley Hojarasca y la reducción de subsidios para zonas frías. En el Senado, en tanto, comenzará el debate sobre la reforma electoral, iniciativa que incluye el polémico capítulo de Ficha Limpia.

Ese punto volvió a exponer diferencias entre el oficialismo y algunos sectores aliados. Mientras referentes del PRO y la UCR pretendían separar el tratamiento de Ficha Limpia del resto de la reforma, desde el entorno de Karina Milei ordenaron mantener intacto el proyecto original enviado al Congreso. La decisión reflejó la intención del Gobierno de centralizar las negociaciones y evitar modificaciones que puedan interpretarse como una cesión política.

En Balcarce 50 también minimizan las posibilidades de que la oposición consiga el quórum necesario para avanzar con una sesión especial destinada a interpelar a Adorni. Cerca del Presidente aseguran que, aun si la oposición logra abrir el debate, no contará con los números necesarios para impulsar medidas concretas contra el funcionario.

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