Interna caliente en Carlos Paz: el PJ se divide y expone una disputa que va más allá de la ciudad

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La política en Villa Carlos Paz atraviesa una interna peronista que, aunque de bajo impacto social, revela tensiones profundas dentro del justicialismo cordobés. Si no hay acuerdo de último momento, el próximo 3 de mayo dos listas competirán por la conducción local del Partido Justicialista.

De un lado se posiciona el concejal Carlos Quaranta, alineado con el espacio de Mariana Caserio. Del otro, Libia Smania, respaldada por la senadora Alejandra Vigo y sectores cercanos al llaryorismo. La disputa, lejos de ser meramente local, refleja una puja de poder entre distintas líneas del PJ provincial.

La dificultad para alcanzar una lista de unidad no sorprende. Detrás de la pulseada hay años de diferencias políticas y territoriales. Aunque existieron intentos de negociación, estos no prosperaron, en parte por decisiones que bajaron desde los niveles más altos del espacio. Incluso, dentro del propio sector de Vigo surgieron voces que advertían sobre la conveniencia de evitar una interna.

El contexto agrega complejidad. El gobernador Martín Llaryora ya había validado a Caserio como referente departamental, lo que en la práctica le otorgaba margen para ordenar el armado en Punilla. Sin embargo, la decisión de avanzar con una lista alternativa tensó aún más el escenario.

Hoy, incluso dirigentes cercanos al viguismo muestran reparos frente a una confrontación que consideran innecesaria. Nombres como Leonardo Limia, Omar Trejo y Ricardo Moreno aparecen en ese grupo que apuesta a evitar una elección interna que podría debilitar al espacio.

Para entender el trasfondo, hay que retroceder algunos años. La relación entre el ex senador Carlos Caserio y el schiarettismo —referenciado en Juan Schiaretti— se quebró en 2019, en medio de fuertes diferencias políticas. Desde entonces, ambos sectores transitan caminos separados dentro del peronismo.

Esa fractura tuvo consecuencias en Punilla. Mientras el caserismo logró consolidarse a nivel departamental, el sector de Vigo buscó ganar terreno en Carlos Paz, donde construyó una estructura propia y disputó espacios de poder en los últimos años.

La actual interna es, en ese sentido, un nuevo capítulo de esa disputa. No se trata solo de definir autoridades partidarias locales, sino de medir fuerzas en un territorio clave y proyectar liderazgo hacia el futuro.

En paralelo, desde el Panal insisten en la necesidad de evitar confrontaciones internas y promover acuerdos. La preocupación es clara: una elección partidaria con divisiones podría debilitar al peronismo en un contexto político más amplio.

Así, Carlos Paz se convierte en un escenario donde se cruzan viejas diferencias y nuevas estrategias. Una interna que, aunque pase desapercibida para muchos, funciona como termómetro de las tensiones que aún atraviesan al PJ cordobés.

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