


El FC Barcelona decidió avanzar con una queja formal ante la UEFA tras la derrota por 2-0 frente al Atlético de Madrid en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Desde el club catalán consideran que un error arbitral influyó directamente en el resultado.
La jugada que desató la polémica
El foco del reclamo está en una acción ocurrida a los 54 minutos. El defensor Marc Pubill tomó la pelota con la mano dentro del área tras un pase del arquero Juan Musso. Pese a tratarse de una infracción evidente, el árbitro Istvan Kovacs decidió no sancionar penal.
La controversia creció aún más por la ausencia de intervención del VAR, que no convocó al juez para revisar la jugada. Esto generó fuertes protestas por parte del entrenador Xavi Hernández y de los jugadores del conjunto blaugrana.
La postura del club
A través de un comunicado oficial, la dirigencia encabezada por Joan Laporta calificó lo ocurrido como un “error importante” y cuestionó la falta de aplicación del reglamento. Según el club, la omisión del VAR representa una negligencia que afecta el desarrollo de la serie.
Una serie abierta con tensión
Con la desventaja de dos goles, el FC Barcelona deberá buscar la remontada en el partido de vuelta en Madrid. El cruce se presenta cargado de tensión, tanto por lo ocurrido en la ida como por el impacto que tuvo la decisión arbitral en el resultado.
La presentación ante la UEFA abre ahora un nuevo frente fuera de la cancha, mientras la serie continúa abierta en lo deportivo.



La oposición se acerca al quorum y busca reactivar el caso $LIBRA en Diputados

La industria automotriz reclama reglas claras y advierte por la competencia externa

Milei refuerza acuerdos con gobernadores mientras crece la tensión social en las provincias























