La reforma laboral elimina el impuesto interno a autos de alta gama y anticipa fuertes bajas de precios

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
  • La reforma laboral eliminó el impuesto interno para autos de más de $100 millones.
  • La segunda escala del tributo aplicaba una alícuota nominal del 18%.
  • Marcas anticipan rebajas de hasta 25% en modelos premium.
  • El acuerdo con Estados Unidos prevé un cupo de 10.000 autos con arancel cero.
  • Ford ajustará precios de Bronco, Mustang y F-150.
  • Se espera un posible “efecto derrame” hacia otras categorías del mercado.

La reforma laboral sancionada por el Senado incorporó en su articulado una modificación tributaria que impactará de manera directa en el mercado automotor. Se trata de la eliminación definitiva del impuesto interno para vehículos con valores de lista superiores a los 100 millones de pesos, una medida que abre la puerta a rebajas significativas en el segmento premium y reconfigura la estructura de precios del sector.

Con esta decisión, cae la segunda escala del tributo, que contemplaba una alícuota nominal del 18%. En la práctica, por la forma en que se calculaba sobre el precio mayorista, su incidencia final resultaba superior, lo que elevaba de manera considerable los valores al público. El Gobierno ya había eliminado el año pasado la primera escala, que alcanzaba a modelos de gama media y media-alta. Ahora, con la supresión total del gravamen, el impacto se concentrará en los vehículos de mayor valor.

Las automotrices comenzaron a preparar nuevas listas para marzo, anticipando reducciones que en algunos casos podrían alcanzar hasta el 25%. Parte de esas rebajas también se vinculan con la expectativa generada por el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, impulsado por el presidente Javier Milei junto a su par Donald Trump, que prevé un cupo limitado de vehículos importados con arancel cero.

En ese marco, la filial local de Ford Motor Company ya tiene definida su estrategia comercial. Dos de sus modelos emblemáticos importados desde Estados Unidos, el Bronco Badlands y el Mustang GT, registrarían fuertes bajas en sus precios de referencia. El primero pasaría de alrededor de 100 mil dólares a unos 74 mil, mientras que el deportivo descendería de 90 mil a 65 mil dólares. Valores que se alinean con los vigentes en mercados abiertos de la región como Chile o Perú.

El acuerdo comercial contempla un cupo total de 10.000 unidades que podrán ingresar sin el arancel extrazona del 35%, que se aplica a los vehículos importados desde países que no integran el Mercosur. Las terminales estiman cuántas unidades podrán ingresar bajo ese esquema preferencial y cómo distribuirán los costos entre aquellas que accedan al beneficio y las que deban tributar el gravamen completo. El resultado será un promedio que buscará mantener competitividad sin resignar márgenes.

La sola expectativa de la eliminación del impuesto interno y de la eventual baja arancelaria ya comenzó a modificar el comportamiento del mercado. En las últimas semanas se registró una desaceleración en la demanda de autos premium, ante la decisión de muchos compradores de postergar la operación a la espera de precios más bajos. El fenómeno refleja la sensibilidad del segmento de alta gama frente a cambios impositivos y de comercio exterior.

La reconfiguración también alcanzará a otros modelos importados desde Estados Unidos, como la pick up F-150, que tendría rebajas del orden de los 10 mil dólares en todas sus versiones. Aunque el impacto inicial se concentrará en los vehículos de mayor valor, en el sector anticipan un posible “efecto derrame” sobre el resto de las categorías.

La lógica es sencilla: si un modelo premium reduce su precio y se acerca al de un vehículo generalista de gama alta, las marcas que compiten en esos escalones deberán ajustar sus listas para evitar superposiciones que afecten sus ventas. Así, una medida focalizada en la franja más alta podría terminar empujando correcciones más amplias dentro del mercado automotor.

El nuevo escenario combina una decisión tributaria interna con expectativas de apertura comercial externa. La eliminación del impuesto interno modifica de inmediato la estructura de costos, mientras que el acuerdo con Estados Unidos, aún pendiente de tratamiento legislativo, introduce una variable adicional que las automotrices ya incorporan en sus cálculos. En conjunto, ambos factores anticipan un marzo con movimientos relevantes en las concesionarias y un reordenamiento de precios en el segmento más exclusivo del mercado.

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