El Gobierno habilitó una excepción cambiaria clave para atraer reinversión extranjera

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • El Gobierno habilitó una excepción al tope diario de $200 millones para transferencias al exterior cuando los fondos provengan de la reinversión de títulos públicos.
  • La medida busca mejorar las condiciones para inversores extranjeros y fortalecer la demanda de bonos del Tesoro.
  • Solo aplica a bonos suscriptos en licitaciones primarias y con un mínimo de 180 días hasta su amortización, exigiendo trazabilidad documental.
  • La CNV afirma que la flexibilización apunta a remover trabas y estimular el financiamiento en pesos del Estado.
  • Quienes no cumplan los requisitos de reinversión seguirán sujetos al límite diario, evitando maniobras especulativas.
  • Analistas sostienen que la excepción mejora la competitividad del mercado local y podría dinamizar futuras licitaciones del Tesoro.

El Gobierno decidió avanzar un paso más en la flexibilización del mercado cambiario al habilitar una excepción al tope diario para transferencias de valores negociables al exterior cuando se trate de operaciones de reinversión de títulos públicos argentinos. La medida, plasmada en la Resolución General 1093 de la Comisión Nacional de Valores (CNV), apunta a mejorar el clima de negocios para inversores extranjeros y a consolidar una herramienta que estimule la demanda de bonos emitidos por el Tesoro Nacional.

La disposición introduce un cambio significativo en el esquema vigente. Hasta ahora, tanto residentes como no residentes estaban sometidos a un límite de $200 millones diarios para transferir títulos públicos a entidades depositarias internacionales. Ese tope funcionaba como un mecanismo de control para ordenar el flujo de capitales y prevenir movimientos bruscos en un mercado que atraviesa períodos recurrentes de tensión. Sin embargo, el organismo regulador detectó que la norma también obstaculizaba operaciones consideradas “genuinas”, especialmente aquellas vinculadas a la reinversión de pagos de intereses o amortizaciones en nuevos instrumentos emitidos por el Estado.

La excepción ahora autorizada permite que los inversores extranjeros superen ese límite, siempre que los fondos involucrados provengan de la reinversión de servicios de otros títulos públicos pagaderos en pesos y cuya emisión haya respetado un plazo mínimo de 180 días hasta el inicio de su amortización. Además, esos bonos deben haber sido suscriptos en colocaciones o licitaciones primarias, lo que excluye a las operaciones de mercado secundario. El monto que podrá enviarse al exterior sin tope será exactamente el mismo que haya sido reinvertido, y el inversor deberá acreditar documentalmente la trazabilidad del proceso.

Para la CNV, se trata de una herramienta diseñada para reforzar la confianza en el mercado local y estimular el financiamiento en pesos del Tesoro Nacional. “Continuamos quitando restricciones, es un trabajo que hacemos de manera constante en línea con la política del Gobierno Nacional y los objetivos de nuestra gestión”, explicó el titular del organismo, Roberto Silva. Según detalló, el objetivo es seguir removiendo trabas que desalientan la operatoria y dificultan la normalización del sistema financiero.

La medida no se aplica de manera indiscriminada. La excepción está estrictamente limitada al universo de operaciones que cumplan con los requisitos de reinversión establecidos en la resolución. En otras palabras, quienes pretendan transferir títulos sin una reinversión previa documentada deberán seguir operando bajo el tope de $200 millones diarios. Con esta precisión, el organismo busca evitar que la flexibilización derive en maniobras especulativas o en desbalances no deseados en el flujo de capitales.

Para algunos analistas, la decisión refleja el uso selectivo del esquema de control de cambios vigente. “La CNV sigue utilizando el conjunto de normativas del cepo para generar incentivos que faciliten el financiamiento del Tesoro en pesos”, sintetizó el economista Gabriel Caamaño, al remarcar que el beneficio apunta a estimular la demanda de no residentes por instrumentos emitidos recientemente, como el BONTE colocado en junio.

Desde la perspectiva de los inversores internacionales, el cambio supone un alivio operativo. Durante los últimos años, diversos fondos y administradores de portafolios habían manifestado la necesidad de contar con reglas más claras y procedimientos ágiles para manejar los flujos derivados de títulos públicos locales. La excepción representa, al menos en este aspecto, una señal que busca fortalecer la relación con esos actores y mejorar la competitividad de la plaza argentina frente a otros mercados emergentes.

En términos prácticos, la medida podría contribuir a dinamizar las próximas licitaciones del Tesoro, al ofrecer una vía más previsible para quienes reinvierten utilidades dentro del país. Aunque su impacto dependerá del grado de interés que despierten las emisiones futuras, la CNV apuesta a que la mayor flexibilidad se traduzca en un aumento de la demanda y en un flujo más activo de capitales dirigido al financiamiento en moneda local.

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