Estados Unidos activó un tramo del swap por USD 2.500 millones y crece la tensión sobre las reservas del Banco Central

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • El Tesoro de EE.UU. confirmó la activación de un swap de USD 2.500 millones con Argentina.
  • La operación se realizó con pesos entregados por el BCRA en octubre, en plena tensión preelectoral.
  • El BCRA no informó detalles del movimiento, lo que generó críticas por falta de transparencia.
  • La activación del swap provocó una caída de USD 3.500 millones en las reservas netas.
  • Las metas con el FMI quedan más comprometidas tras el nuevo pasivo en dólares.
  • EE.UU. también transfirió DEGs por USD 872 millones para que Argentina cumpliera con pagos al Fondo.

La confirmación oficial del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre la activación de un tramo de USD 2.500 millones del swap acordado con el gobierno de Javier Milei sumó un nuevo elemento de presión sobre la ya delicada situación cambiaria argentina. El movimiento, documentado en el Estado Financiero Mensual del Fondo de Estabilización de Cambios (ESF, por sus siglas en inglés), reveló que la operación se realizó en octubre, en plena volatilidad preelectoral, mediante un intercambio de pesos suministrados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por dólares estadounidenses.

El informe del ESF detalló que el acuerdo de estabilización cambiaria entre ambos países asciende a USD 20.000 millones y que parte de ese monto fue efectivamente utilizado antes de las elecciones legislativas. En paralelo, la operación había sido adelantada por Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quien confirmó en una entrevista televisiva que Argentina utilizó “una pequeña cantidad” de la línea habilitada y que, como resultado, Estados Unidos obtuvo ganancias. Según el funcionario, la intervención buscó “estabilizar a la Argentina” en la antesala de los comicios.

La falta de información oficial por parte del BCRA generó inquietud entre analistas financieros. Christian Buteler cuestionó la ausencia total de precisiones, en contraste con la publicación completa del movimiento por parte del Tesoro estadounidense. Hasta noviembre, los únicos swaps documentados por la autoridad monetaria local correspondían al acuerdo con China, por el equivalente a USD 18.291 millones. El repentino incremento de USD 2.500 millones en la línea de intercambio, sin detalle de condiciones ni plazos, fue interpretado como evidencia del uso del swap con Estados Unidos. Por ahora no hay datos públicos sobre renovaciones o compromisos adicionales.

La reconstrucción de la secuencia de eventos permite comprender la dimensión de la intervención. Entre el 9 y el 25 de octubre, el Tesoro estadounidense adquirió unos USD 2.000 millones en pesos con el objetivo de atenuar la tensión cambiaria en un período de fuerte expectativa política. Inicialmente, esos fondos quedaron inmovilizados en el BCRA y fueron colocados temporalmente en Letras de la institución. Pero hacia fines de mes, el stock desapareció de ese instrumento, lo que llevó a la consultora 1816 a concluir que Estados Unidos había cerrado su exposición en pesos y había decidido activar el swap, transformando activos en moneda local en un pasivo en dólares para la Argentina.

El impacto sobre las reservas netas fue inmediato. Según estimaciones de 1816, el nuevo pasivo en dólares por USD 2.500 millones, sumado al incremento de USD 1.000 millones en pases en moneda extranjera, produjo una caída total de USD 3.500 millones. Esa reducción complica las metas fijadas en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que exige un proceso de acumulación de reservas exigente hacia finales de año. Un reporte de Portfolio Personal Inversiones calculó que, descontada la activación del swap, el BCRA debería sumar unos USD 11.940 millones para cumplir el objetivo más inmediato, un desafío que consideran “todavía más improbable”.

La dinámica reciente del mercado tampoco contribuye al optimismo. Tras compras oficiales por menos de USD 50 millones en la tercera semana de noviembre, analistas ven cada vez más probable que el país deba solicitar un nuevo waiver al FMI. La tensión entre sostener el ritmo de acumulación de reservas y mantener al dólar dentro de los límites de intervención vuelve a emerger como uno de los dilemas centrales de la política económica de Milei.

En paralelo, Estados Unidos también transfirió Derechos Especiales de Giro (DEGs) por USD 872 millones a mediados de octubre, fondos que Argentina utilizó para afrontar pagos al FMI a inicios de noviembre. La variación en las tenencias de DEGs, registrada en los balances del ESF y replicada en la base de datos del organismo multilateral, confirma una operación directa entre ambos países: los activos de Argentina aumentaron de 29,6 millones a 670,4 millones en octubre, mientras que las reservas estadounidenses reflejaron una caída equivalente.

En conjunto, las operaciones revelan un nivel de asistencia financiera poco usual entre el Tesoro de Estados Unidos y el gobierno argentino, una articulación que busca contener tensiones pero que, al mismo tiempo, incorpora nuevos compromisos en dólares para el Banco Central. En un escenario marcado por el bajo nivel de reservas y el cumplimiento de metas con el FMI, la activación del swap profundiza el desafío económico de los próximos meses.

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