ARGU-MIENTOS DEL Sr. MACRI

EDITORIAL Por
¿Qué puede decirle a la ciudadanía un presidente que en lo que lleva de gobierno no contabiliza ni el menor acierto? Macri parece dejar de lado un discurso desgastado e inclinarse por una peligrosa variante
MACRI MIENTE

isaias Isaías ABRUTZKY / Especial para Diario Córdoba 

Los principales argumentos macristas para denostar al kirchnerismo fueron la corrupción y la mentira en los índices de precios. Ambos se desgastaron notoriamente, y parece que ya no rinden como lo hicieron para posicionarse electoralmente.

En el primer tema se visualizan dos vertientes para que ello sucediera. La búsqueda de evidencias de la supuesta corrupción no produjo resultado alguno, salvo el remanido caso del exsecretario de Obras Públicas, José López y los nueve millones de dólares que intentó dejar en el convento. López dio muchas versiones totalmente diferentes sobre los mismos hechos, haciendo descender su credibilidad a cero absoluto. Para colmo, parte del dinero del que quería desprenderse estaba termosellado en paquetes bancarios cuyo origen rozaba a allegados muy cercanos al macrismo. Esa pista se detuvo allí y no se ahondó más en el asunto. Luego López fue involucrado en el caso de las fotocopias de los cuadernos y obtuvo el estatus de arrepentido, con lo cual se lo protegió e invisibilizó.

Las otras causas de los imputados de corrupción, con el tiempo y las acciones de fiscales y jueces, no hicieron otra cosa que evidenciarse como mamarrachos judiciales y mediáticos. Las excavaciones en los campos de Lázaro Baez, los allanamientos en las propiedades de Cristina Fernández y otros inmuebles con ella relacionados, no hicieron otra cosa que el ridículo. Lo mismo ocurrió con causas a funcionarios K de primera línea, como aquella que se refería a presuntos sobreprecios en la compra de gas licuado que pesaba sobre De Vido. Allí salió a la luz que el perito designado para investigar el caso no tenía ni la idoneidad ni la ética necesaria para la tarea encomendada, y tomó citas de un trabajo de estudiantes chilenos y de páginas web de dudosos antecedentes. Lo mismo está ocurriendo con otra de las causas contra el Ministro de Planificación Federal del kirchnerismo, la que se refiere a los estudios contratados con la Universidad Tecnológica para evaluar la central de carbón de Río Turbio.

El ex Vicepresidente Boudou también tuvo que ser sobreseído en la ridícula causa por el patentamiento de un auto de escaso valor. Y si bien fue condenado en primera instancia en la causa por presuntas maniobras para apropiarse de la empresa Ciccone calcográfica, todo ese trámite y los fundamentos del fallo inducen más a pensar en una persecusión política que a la comisión de un delito.

Mucha gente considera verosímiles a las causas judiciales por el solo hecho de tramitarse. Al respecto -y ya que nos referimos a Boudou- vale la pena traer a colación una causa que se le armó hace años y en donde fue sobreseído en septiembre de 2012, mientras ejercía la vicepresidencia. Se lo acusaba de instalar un jacuzzi y un gimnasio en una oficina que había pertenecido a la Dirección de Prensa del Senado de la Nación. La investigación judicial demostró que solamente se habían hecho refacciones en tres baños, en los que se dispusieron sanitarios comunes, y que el presunto gimnasio no era más que una cinta para correr que era propiedad del mismo Boudou.

 

Mentira en los índices

Las cifras de inflación que publicaba el INDEC conducido por Guillermo Moreno no convencía a propios ni ajenos. Eso no se puede discutir. Pero la resolución del juez Canicoba Corral que lo sobreseyó en la causa por presunta manipulación de los datos de esa institución no deja lugar a dudas. La sentencia del juez Canicoba Corral señala que no hay pruebas de que Moreno ni nadie de su equipo intervinieran en la labor del INDEC, sino que es algo que se afirma en notas periodísticas. El juez agrega que no existen testimonios de que Moreno haya participado en el supuesto cambio de metodología, insertado datos falsos o suprimido información. Moreno defiende brillantemente las cifras dadas durante su administración en cada programa de TV al que asiste, con sólidos argumentos. La opinión pública no creyó nunca en los datos del que fuera Secretario de Comercio, y dio por válidos los números que ofrecía un equipo de legisladores nacionales, que dio en llamarse IPC-Congreso. Pero tanto el 12% del INDEC como el 24% del Congreso empalidecen hasta desaparecer frente a la inflación de más del 47% registrado en 2018. Entonces, las presuntas mentiras de Moreno ya no son un argumento que pueda favorecer las candidaturas macristas. Más aún cuando hoy tampoco la gente común da crédito a los datos actuales del Instituto, frente al 73,5% de inflación mayorista revelado para 2018

 

Es por acá

El oficialismo parece ahora inclinarse por una curiosa variante, retomada de las palabras piantavotos lanzadas tanto por el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga como por la vicepresidenta Gabriela Michetti en el sentido de que bajo el kirchnerismo la gente de ingresos medios y bajos vivía a un nivel inmerecido. El Presidente la usó en recientes apariciones públicas de inauguración de obras (esto merece un tratamiento aparte, pero dejémoslo para otra oportunidad), culpando a la ciudadanía por el derroche de energía, por el que recibiría ahora la consabida sanción. ¿Comprarán los votantes ese tipo duranbarbesco de argumentos, que más debieran favorecer a la oposición? No hay forma de saberlo hasta que las urnas den su veredicto. Esperemos.

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