Shabat, tanto para Boca como para River

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Ninguno de los 2 partidos de la superfinal de la Copa Libertadores de América se jugó en shabbat, el sábado bíblico. Nunca antes había aparecido en medio de un evento popular la cuestión del 'shabat'...
hoy

"También les dijo: El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. 
Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del sábado."
Marcos 2:27 y 28.

Según la tradición monoteísta, el pueblo judío tiene su origen en Abraham, a quien se reveló Dios, y quien celebró un pacto con Abraham, nacido en Ur Kaśdim -para la mayoría de los historiadores, región de Caldea, antigua ciudad sumeria a orillas del río Éufrates, hoy Irak-. Abraham no tenía hijos pero si le era fiel sería padre de muchas naciones y sus descendientes serían los propietarios de Canaán, donde habitaban como extranjeros. Tanto en la genealogía de Jesús que aparece en el Evangelio según Mateo como en la del Evangelio según Lucas, Abraham es un antecesor del rey David y de Jesús.

 
Los judíos se consideran a sí mismos descendientes de Judá, hijo de Jacob, a su vez hijo de Isaac, quien era hijo de Abraham.

Pero el sábado tiene una historia muy anterior a Abraham.

El sábado es el eje del capítulo 2 del Génesis, el 1er. libro de la Biblia, cuya autoría se atribuye a Moisés.

"2:1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 
2:2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 
2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. 
El hombre en el huerto del Edén."

Cuando Dios o Jehová le entregó a Moisés las Tablas de la Ley, conocidas como 10 Mandamientos, en el Monte Sinaí -son 4 leyes acerca de la relación entre Dios y sus creyentes, luego 6 leyes acerca de la relación entre quienes integraban la multitud que comandaba Moisés, israelitas en su mayoría aunque no todos-, la 4ta. ley, en Éxodo 20, del 8 al 11 dice:

"Acuérdate del sábado para santificarlo.
Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó."

Es importante señalar que todos los descendientes de Abraham siempre habían guardado el sábado como un día de conexión con su Dios, un descanso destinado a la adoración.

Algunas traducciones de la Biblia dicen "día de reposo" en lugar de sábado, pero tienen un asterisco o llamada que remite a una leyenda que dice "Aquí equivale a sábado".

Wikipedia recuerda que el término español "sábado" proviene del latín bíblico "sabbătum", que viene del griego "σάββατον" (sábbaton), a su vez del hebreo "יום השבת" (shabat), "reposo", "día de reposo", que deriva del verbo "shâbath", "cesar [de trabajar]", "descansar", "guardar el sábado", y este del acadio "šabattum" o "descanso".

Siguiendo la historia a través del tiempo, Jesús de Nazareth guardó al sábado como día de reposo. Sus apóstoles guardaron el sábado. Y todos los primeros cristianos guardaron el sábado.

¿Cuándo apareció el domingo en la vida de los devotos de Dios? Bastante tiempo después.

Cuando el cristianismo creció hasta socavar las creencias paganas del Imperio Romano, ocurrió la oferta del emperador Constantino I el Grandea los obispos cristianos para establecer un acuerdo político que convirtiera al cristianismo en religión del Estado, un tema muy actual en la Argentina 2018, donde el catolicismo apostólico romano todavía participa del gasto público.

El 07/03/321, Constantino I el Grande decretó que el domingo ("Día del Señor") fuera considerado como el principal día de la semana, en reemplazo del sábado ("Día de Reposo").

El domingo, en verdad, era el día del sol, astro que adoraban en especial los persas que predominaban en las legiones militares (soldados profesionales) que sostenían el Imperio.

O sea que Constantino fusionó en un pacto clave para su supervivencia, a los líderes cristianos y los militares y funcionarios del Imperio.

Constantino ordenó, según el Código de Justiniano, libro 3, título 12, párrafo 2:

"Descansen todos los jueces, la plebe de las ciudades, y los oficios de todas las artes el venerable día del Sol. Pero trabajen libre y lícitamente en las faenas agrícolas los establecidos en los campos, pues acontece con frecuencia, que en ningún otro día se echa el grano a los surcos y se plantan vides en los hoyos más convenientemente, a fin de que con ocasión del momento no se pierda el beneficio concedido por la celestial providencia."

La negociación previa llevó tiempo. No faltaron quienes le aproximaron argumentos a Constantino, afirmando que guardar el domingo era diferenciarse de los "judaizantes". Un argumento sin base teológica. Ellos invocaban que Jesús, el Mesías, había resucitado en domingo, y entonces este evento podía reemplazar una ley, aunque fuese eterna. En verdad, la secuencia de la muerte en viernes, el sábado en la tumba y la resurrección en domingo sólo había certificado una vez más el apego al sábado como día de reposo.

Una ley posterior del año 425 prohibió la celebración de toda clase de representaciones teatrales en domingo.

En el siglo 7 se aplicaron en todo su rigor al domingo cristiano las prohibiciones del 'shabat'.

En el Concilio de Trento -el mismo que reafirmó el celibato para sacerdotes y monjas-, en 1566, la Iglesia Católica Apostólica Romana ratificó un texto propio llamado "Catecismo doctrinal", que transfirió por voluntad del Papa el descanso al primer día: "Complace a la Iglesia de Dios, que la celebración religiosa del día shabat se debe transferir al Día del Señor: el domingo".

Urgente24

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